miércoles, 2 de septiembre de 2020

CONTRACOLUMNA • NACHO MIER Y LA CUEVA DE ALÍ BABÁ • MORENA Y EL BOTÍN DE LOS DIPUTADOS



JOSÉ MARTÍNEZ M.

La Cámara de Diputados se ha convertido en un verdadero botín. Más allá de las disputas entre los partidos por liderar el control político, un grupo de legisladores mafiosos encabezados por el morenista Ignacio Mier Velazco hacen y deshacen a su antojo un mal manejo de las finanzas de este órgano del Congreso.
No es que el caso Noroña venga a destapar la cloaca del mal manejo de recursos en la Cámara de Diputados. Desde febrero pasado el diputado del Partido del Trabajo Gerardo Fernández Noroña fue denunciado públicamente por su pareja sentimental Martha Angélica Ojeda por incurrir en actos de corrupción, lavado de dinero y delincuencia organizada.
Hace unos días volvió a detonar el escándalo de las malas maniobras de Noroña cuando intentó imponer a su partido como la tercera fuerza política de la Cámara de Diputados y ejercer de esa manera el control político durante el tercer año de la actual Legislatura.
Noroña fue descrito por su pareja como “simulador, violento, mentiroso y vulgar ambicioso”, esas serían en todo caso “peccatas minutas” –pues todos conocemos la mala fama de este individuo– lo grave de los señalamientos en contra de este diputado son los actos de corrupción y los innumerables delitos de los que ha sido denunciado.
Ignacio Mier –un diputado con mala fama como la de Noroña– es quien preside el Comité de Administración de ese órgano legislativo, además de desempeñarse como integrante de las comisiones de Presupuesto y Cuenta Pública y de Seguridad Pública.
El presidente Obrador quien se ha declarado como un cruzado contra la corrupción podría comenzar por limpiar la casa. Millones más millones menos todos sabemos la historia del hermano incómodo Pío Obrador quien goza de cabal salud no obstante haber sido pillado recibiendo moches para la causa obradorista.
Pero para el presidente Obrador la corrupción de casa es “peccata minuta” y la manera amable de disfrazar los delitos de sus huestes son simples “aportaciones”.
Lo grave es que Morena ha trasladado la corrupción al Congreso. En el caso de la Cámara de Diputados es más que evidente el mal manejo de sus multimillonarios recursos (los diputados se auto-aprobaron para el año 2020 un presupuesto de 7 mil 76 millones de pesos)
Tan sólo para “gastos personales” los diputados disponen de un poco más de 4 mil 674 millones y para “ayudas” otros mil 34 millones, el resto de los recursos son para “servicios generales”, “inversión púbica” y “gastos intangibles” bienes muebles e inmuebles.
El diputado Mier Velazco quien a lo largo de su trayectoria política ha estado salpicado de escándalos de corrupción, es quien dispone discrecional y arbitrariamente de esos multimillonarios recursos.
Más allá de independencia del Poder Legislativo –como parte de los tres poderes del Supremo Poder de la Unión– es necesaria la intervención de la Unidad de Inteligencia Financiera, la Fiscalía General de la República y la Auditoría Superior de la Federación para investigar los malos manejos del órgano legislativo que se ha convertido en una auténtica cueva de Alí Babá.
Hace muchos años que el poder legislativo dejó de ser el Honorable Congreso de la Unión, perdió su brillo con tanta podredumbre. Se ha llegado al extremo de contar entre sus miembros con naco-diputados como el tristemente célebre michoacano Julio César Godoy Toscano protegido por Alejandro Encinas quien hoy funge como subsecretario de Gobernación y quien es señalado como la “materia gris” detrás de Olga Sánchez Cordero, la exministra de la SCJN y titular de la Segob en el gobierno de la cuarta transformación.
Y como parte de ese grupo, Ignacio Mier Velazco pertenece a Morena y es quien lleva la batuta en los manejos irregulares de los millonarios recursos de la Cámara de Diputados.
Mier es uno de los socios del periódico Cambio de Puebla junto con el exrector de la BUAP Enrique Doger quien se ha desempeñado como diputado local y federal, alcalde de la capital poblana y aspirante a la gubernatura de esa entidad.
En la Cámara de Diputados se han detectado “movimientos atípicos” en cuentas bancarias, cédulas profesionales apócrifas, colusión de proveedores, sobreprecios, “aviadores” (recomendados y familiares de diputados), uno de ellos Arturo Rueda un vivales amparado en un charola de periodista, que es amigo y socio de Mier Velazco y Enrique Doger.
Político de siete suelas, Mier hizo pingües negocios durante la gestión del malogrado gobierno de Rafael Moreno Valle, amasando una dudosa fortuna.
Políticos poblanos han descrito a Mier Velazco como un “mercenario de la política”, sin ideales ni convicciones que solo se mueve por sus propios intereses.
Aliado de Miguel Barbosa, Mier ha puesto a la disposición del gobernador poblano su periódico Cambio para atacar y denostar a sus críticos.
Para ubicar bien al diputado Mier Velazco, este sujeto es uno de los políticos que maniobraron para festejar la millonaria y estrambótica boda del exvocero y amigo del presidente Obrador, César Yáñez quien despacha en Palacio Nacional como Coordinador de Política y Gobierno.
La “boda fifí” que ocupó las portadas de las revistas del corazón y de la que fue testigo Obrador recién electo como presidente.
Estos son los intereses que se mueven detrás del diputado Ignacio Mier y las corruptelas en la Cámara de Diputados en las que se mueven como peces en el agua Noroña y las hordas de Morena en el poder legislativo.


martes, 1 de septiembre de 2020

Militarización: debate que beneficia cárteles; se trata de seguridad interior

 



 

Carlos Ramírez

 

Cada vez que se mete en medios el debate sobre la presunta militarización de la seguridad pública se crean condiciones que benefician al crimen organizado. Las fuerzas armadas no participan en seguridad pública por decisión propia ni hacen labores de policías, sino como parte de sus funciones de seguridad nacional en el ámbito interior: la delincuencia en general ha ocupado estructuras del Estado y sus instituciones.

A pesar de que es una doctrina antigua que viene en el constitucionalismo mexicano desde la Constitución de Cádiz en 1812, inclusive algunos ministros de la Suprema Corte siguen ignorantes de las caracterizaciones de la seguridad interior. Las fuerzas armadas tienen la misión de intervenir en seguridad pública cuando se trata de delitos que afectan al Estado y sus instituciones, al territorio interno de la soberanía interior y los delincuentes posean pertrechos superiores a los de las fuerzas policiacas para construir zonas beligerantes reconocidas por el derecho internacional para fragmentar la soberanía del Estado nacional.

El otro punto ha sido analizado aquí en varias ocasiones: no existe la militarización porque las fuerzas armadas son parte de las instituciones del Estado y de la sociedad y no representan intereses particulares y tienen facultades legales-constitucionales para apoyar acciones de seguridad pública en situaciones de crisis de la seguridad nacional y de la seguridad interior.

Cárteles del crimen organizado dominan espacios territoriales de Chihuahua, Sonora, Sinaloa, Tamaulipas, Guerrero, Michoacán, Jalisco, Nayarit, Colima, Ciudad de México, Guanajuato, Veracruz y Quintana Roo, entre otras entidades, y tienen presencia que excluye a las instituciones y a las fuerzas gubernamentales de seguridad. Una facción del Cártel Jalisco Nueva Generación ya declaró su propio espacio aéreo y prohibió sobrevuelos comerciales y de fuerzas federales de seguridad.

La militarización de la seguridad pública no existe porque las fuerzas armadas forman parte del modelo histórico de seguridad integral; es decir, no hay seguridad civil ni seguridad militar. Lo que faltaba y ya ha sido subsanado era un cuerpo legal para darle enfoque civil a las fuerzas de seguridad donde participen militares, terminando con fueros exclusivos.

Los que critican la participación extraordinaria de fuerzas armadas en seguridad pública por crisis de seguridad interior nada dicen del fracaso de las fuerzas de seguridad civiles, las policías federales y sobre todo las policías locales que son focos de infección controlados por el crimen organizado. Y tampoco critican a gobernadores y alcaldes que se han negado a profesionalizar a sus policías locales, a pesar de existir mandatos constitucionales.

Si se sabe entender la argumentación oficial, las fuerzas armadas llegaron a seguridad de manera coyuntural y se irán cuando exista un cuerpo civil de seguridad ya profesionalizado. Sacarlos ahora que han aumentado las acciones delictivas de los cárteles representaría, en palabras sencillas, la entrega de las plazas del Estado a las bandas dominantes de delincuentes de diferentes cárteles.

El problema de los militares en acciones de seguridad interior no es del ejército, sino de la inexistencia de una fuerza de seguridad civil profesional, vacunada contra la corrupción y eficaz.

 

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EE. UU. 2020. La experiencia de la violencia social en el escenario electoral de hace cuatro años beneficio al republicano Donald Trump y hoy los demócratas cometen el mismo error. Las protestas sociales violentas han rebasado a los alcaldes demócratas en las ciudades incendiadas y marcadas por golpes y balazos.

Y como en 2016, un dato comienza a preocupar a los demócratas: la comunidad hispana quiere pensar como estadunidense que quiere los beneficios del capitalismo, no la condición social hispana que no genera empleos ni bienestar.

 

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Política para dummies: La política es el escenario de las definiciones de espacios de poder.

 

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Contracolumna • ¡ALELUYA! ¡GLORIA A OBRADOR! • INFORME MÁS PAPISTA QUE EL PAPA



JOSÉ MARTÍNEZ M
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Quienes esperaban un verdadero mensaje a la nación se llevaron un chasco. El presidente Obrador no es un hombre de ideas ni de letras. Eso está claro. En lugar de un mensaje ofreció un sermón. Su misión como gobernante es “moralizar”, tan es así que el legado principal de su gobierno será “purificar” la vida pública del país.
Para él, la corrupción es una “peste” que originó la crisis de México. Por eso –se comprometió a erradicarla por completo– y en base a eso sentar los cimientos de la transformación.
Si nos atenemos a los deseos del tabasqueño no dudemos que mañana todos los miembros del gabinete antes de emprender sus tareas cotidianas deberán presentarse a comulgar ante su santidad.
Al paso que vamos con Obrador pasaremos de una democracia a una teocracia.
Si millones ahora están hasta la madre con eso de usar el cubrebocas, mañana por órdenes del caudillo las mujeres van a tener que usar el burka, la vestimenta impuesta a las mujeres por la religión en los países islámicos.
El problema de México no es de moral ni la tarea de un presidente –por puritano que sea– es de sembrar árboles de moras. Las responsabilidades del presidente son otras tareas, más terrenales y más mundanas. Tienen que ver con el empleo, el combate a la pobreza, velar por la seguridad y trabajar para la prosperidad.
Lástima por los cientos de miles de los simpatizantes del Frente Nacional Antiamlo y de la BOA que están aterrados con la idea de que Obrador nos conduce al comunismo.
El mensaje político del informe fue muy claro. Lo fue porque el presidente Obrador dice que los cimientos de su gobierno descansan en el pilar de la “purificación”.
El principal legado de su gobierno –lo recalcó en la lectura de su discurso– será purificar la vida pública del país.
Su meta de gobierno –dijo– es erradicar la corrupción.
Vaya, ni siquiera el más ingenuo e inocente de los niños podría enviarle una carta a Santa Claus con tal propósito. No existe ningún país en el mundo que esté libre del flagelo de la corrupción. Dinamarca, que ocupa el primer lugar de la lista de las naciones menos corruptas escapa a este fenómeno social.
Ni siquiera el Vaticano se ha atrevido a lanzar la primera piedra.
Obrador que gusta citar en sus discursos al papa Francisco, debe saber que ni la Santa Sede está libre del pecado de la corrupción.
El año pasado estalló un enésimo caso de corrupción en el Vaticano que lleva dos mil años tratando de purificar las almas de miles de millones de sus creyentes y fieles seguidores.
Pero Obrador que lleva apenas dos años en el poder cree que serán suficientes los seis años de su mandato para “purificar” a México de la “peste de la corrupción” y así ganarse un lugar junto a San Pedro.
En octubre pasado los principales ejecutivos de la Autoridad de Información Financiera del Vaticano (AIF) fueron sometidos a las leyes penales y eclesiásticas por actos de corrupción en el blanqueo de capitales. Hubo incluso otros involucrados de la Secretaría de Estado y del Departamento de Información y Documentación en ilegalidades financieras.
Y no es que los hayan castigado con rezar Aves Marías como penitencia. Los involucrados fueron procesados como vulgares delincuentes.
No olvidemos el famoso “Vatileaks” que ocurrió en pleno 2012 cuando el mayordomo del papa Benedicto XVI se robó unos documentos confidenciales que luego fueron filtrados a los medios y generaron un escándalo mayúsculo. Y no puede faltar la divulgación de informaciones financieras en 2015 en dos libros que pusieron de cabeza al Vaticano y que ameritaron la intervención del Papa Francisco para tratar de tapar los escándalos de corrupción en la Santa Sede.
Así que no nos venga el presidente Obrador con eso de que va a purificar la vida pública del país, porque según él, ese va a ser su legado.
Vaya ni en Dinamarca –que año con año aparece en las listas como el país más “honesto” o “menos corrupto” del mundo– está libre de ese pecado capital. El año pasado el Danske Bank estuvo involucrado en un gran escándalo de lavado de dinero a través de su sucursal en Estonia.
La corrupción en Dinamarca es casi nula, extremadamente raro, pero se dan casos.
Obrador no debe ser tan ingenuo y pretender ser más papista que el papa.
Para empezar debe predicar con el ejemplo. Tiene al enemigo en casa y ha dormido con él toda su vida.
Así que sería mejor para el país, que Obrador se ponga a trabajar, que se baje de su ladrillo y dejar de escribir sus cartas a Santa Claus.
No es Moisés para andar jugando al profeta. Es el presidente de México y tiene mucho trabajo y muchas responsabilidades.
Ahora bien pongamos atención a la lectura que dio de su segundo informe.
Lo mejor del informe es que ya nos dio sus datos. A partir de ellos construyamos la crítica.
Obrador ya no podrá –al menos en adelante– referir que tiene sus “otros datos”. Pero esa información contenida en su segundo informe de gobierno resulta insuficiente para el análisis porque habrá que recurrir a muchos más datos para el contexto de nuestras críticas.
Justamente la contradicción aflora de inmediato cuando él ve un panorama optimista que contrasta con los datos del secretario de Hacienda quien pinta un escenario negativo, mucho peor del que ahora enfrentamos.
Sí ahora estamos pasando lo peor, ahora viene lo más cabrón, si nos atenemos a la advertencia de Arturo Herrera, el encargado de la hacienda pública.
Frente a un panorama demoledor por los estragos económicos de la pandemia cuyos indicadores se reflejarán en un nulo crecimiento, habrá que tomar en cuenta el proceso electoral que se avecina.
Obrador insiste en que la crisis será “pasajera como una nube”, que las relaciones con el sector empresarial están “a partir un piñón”, que el narco está bajo control, que la pobreza se está combatiendo, que el desempleo no hay que magnificarlo, que la economía va bien, etc, etc…
De ello daremos cuenta en próximas entregas.

lunes, 31 de agosto de 2020

Las fuerzas armadas son parte del Estado, del gobierno y de la sociedad

 


Carlos Ramírez

 

La nueva fase de falso debate sobre la militarización tiene el objetivo estratégico de colocar a las fuerzas armadas como una estructura e institución al margen del Estado, del gobierno y de la sociedad. Pero además de estar dentro de esos espacios estratégicos, tiene un cuarto, quizá el mas importante de todos: la garantía de la seguridad nacional de la soberanía externa y, con mayor razón, de la soberanía interna ante la disputa por el poder por parte de grupos delictivos.

La campaña de desprestigio del periódico español El País contra las fuerzas armadas mexicanas forma parte de una ofensiva de intereses foráneos. Los medios de comunicación nacionales y extranjeros tienen la tarea de denunciar irregularidades en todos los sectores, incluyendo los castrenses, pero sin poner en duda el papel estratégico de las fuerzas armadas como la última línea de defensa de la soberanía del Estado.

El debate sobre las fuerzas armadas en seguridad interior se da en el contexto del segundo informe presidencial, con el tema de constitucionalidad ya resuelto en el Quinto Transitorio de la Reforma Constitucional de 2019 que creó la Guardia Nacional y tiene su imagen externa en el papel rector de la seguridad por el civil Alfonso Durazo Montaño. Los titulares de las secretarias del gabinete presidencial del ejército y la armada forman parte de una coordinación civil reconocida en la figura del presidente de la república --como en todas las naciones-- como comandante supremo de las fuerzas armadas.

El periódico El País tiene problemas graves para explicar la estructura cívico militar en España. En los hechos, España tiene un gobierno militar-civil: el rey que nadie elige sino que es rey por mandato de Dios y rey como jefe del Estado aparece siempre con su uniforme militar porque es capitán militar del ejército de tierra, de la armada y del ejército del aire y asume el mando supremo de las fuerzas armadas. En la crisis reciente de la independencia de Barcelona, el rey apareció uniformado como rey, jefe de Estado y jefe militar, lo que fue condenado por el partido Unidas Podemos, hoy en la vicepresidencia del gobierno.

Los incidentes de violencia ante los ataques de grupos delictivos contra las fuerzas armadas --éstas ya no asumen iniciativas de agresiones-- van a seguir existiendo, pero se están canalizando por los tribunales civiles. En este sentido no existen circunstancias, condiciones o “pactos de impunidad”, sino procedimientos legales de investigación. Los cuestionamientos actuales a la participación de las fuerzas armadas en seguridad interior ante agresiones de grupos delictivos con capacidad de armamento superior a las policías es una forma de desarmar a la sociedad ante los cárteles de la criminalidad.

Al formar los titulares del ejército y la armada del gabinete presidencial y al existir un mando civil presidencial y de gabinete en la seguridad, entonces no existe militarización porque los militares son parte de la estructura del Estado, el gobierno y el gabinete. El debate debiera ser sobre la complicidad civil en la configuración y fortalecimiento de los cárteles delictivos.

 

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EE. UU. 2020. Si se necesita algún indicio de que la campaña del candidato demócrata Joe Biden no repunta basta ver la campaña paralela que abrió Michelle Obama, esposa del expresidente Barack Obama, para recolectar fondos y votos son su imagen. Se trata de vincular la figura de Biden con la de Obama, aunque sin resultados concretos. Las encuestas se están revirtiendo en los estados clave con una baja en la tendencia de votos demócratas.

El Partido Demócrata se dedicó a confrontar a Trump hasta el cansancio, pero no construyó una base política y menos electoral. Los debates entre una docena de precandidatos no perfilaron de inmediato a Biden y en el descarte se perdieron votos. La líder legislativa Nancy Pelosi sólo abonó su guerra personal contra Trump y el expresidente Obama entró a equilibrar demasiado tarde.

 

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Política para dummies: La política radica en la visión integral de la realidad, no es el enfoque parcial de intereses.

 

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Contracolumna • POR QUÉ FRACASA MÉXICO • OBRADOR, SLIM Y LAS ÉLITES


JOSÉ MARTÍNEZ M.


En septiembre de hace siete años, un lunes por la tarde recibí una llamada de la oficina del ingeniero Carlos Slim. En la línea escuché la voz de Silvia, la secretaría de Slim, que me invitaba –por instrucciones del magnate– a tomar un café en su despacho de avenida Las Palmas en las Lomas de Chapultepec. Acepté el compromiso y acudí a la cita al día siguiente. Puntual a las 5 de la tarde nos encontramos y tras los saludos de rigor entramos de lleno al tema que preocupaba al multimillonario. En su mesa de trabajo estaban un par de libros, una versión en español y otra en inglés. Varias páginas estaban subrayadas con algunos apuntes de la letra y puño de Slim.
–Oye, ¿tú conoces a los autores?
–No, respondí intrigado y lancé al unísono un par de preguntas: ¿por qué? ¿qué pasa, ingeniero?
Por la expresión en el rostro de Slim intuí que algo andaba mal. No estaba enojado, sino lo que sigue. A los minutos de iniciar nuestra charla el Ingeniero lanzó un par de mentadas de madre.
–Te citan en ese libro, me dijo muy encabronado.
–¿Y? cuestioné.
–Dicen que yo me hice de Teléfonos de México por mi relación con Salinas.
Me contuve las ganas de reír y continué escuchando la perorata del Ingeniero. (En México y en otras muchas partes la gente piensa que Slim fue un beneficiario del salinismo y aún después de 30 años lo sigue pensando)
Slim habló como un boxeador que tira golpes a destajo hasta quedar agotado. Cuando recuperó el aliento me dijo: los voy a demandar a estos hijos de la chingada.
Es raro ver a Slim enojado pero esta vez estaba que echaba chispas.
El libro en cuestión es Por qué fracasan los países (Why nations fail) escrito por Daron Acemoglu y James A. Robinson autores de ese best seller mundial traducido a infinidad de idiomas.
Acemoglu y Robinson son dos académicos de mucho prestigio en las universidades de Harvard y el MIT quienes durante años emprendieron la tarea de investigar “los orígenes del poder, la prosperidad y la riqueza”.
Al día siguiente de mi encuentro con Slim, recibí una llamada de la oficina del doctor Jacques Rogozinski, quien ese momento despachaba como director general de Nacional Financiera. Me sorprendió la llamada porque el funcionario me invitaba un café en su oficina de la avenida de Insurgentes. Acepté y acudí a la reunión. ¡Vaya coincidencia!
Rogozinski me convocaba para tratar el mismo tema. Entendí que entre él y Slim fluía una comunicación después de tantos años. Rogozinski tuvo a su cargo la responsabilidad de privatizar todas las empresas del gobierno en el sexenio de Salinas. Telmex, la joya de la corona, fue entregada a Slim y de ahí en adelante el magnate se convertiría en el hombre más adinerado de México y uno de los ricos y poderosos del mundo.
Los dos se dieron a la tarea de impugnar el trabajo de los afamados investigadores. Rogozinski los demandó y confió en que usó dinero de sus propios bolsillos para pagar a los abogados que llevaron el juicio. Slim, por su parte, recurrió a su poder para presentar su inconformidad ante las máximas autoridades de Harvard y el MIT, instituciones de las que él es benefactor, gracias a sus donaciones millonarias.
El primer año de Telmex en manos de Slim le generó ganancias cercanas a 8 billones de pesos. Una megafortuna con la que pudo haber comprado en ese momento los cinco principales bancos de México.
Rogozinski quien vive en Washington y trabaja como consultor del Banco Mundial nunca fue llamado a rendir cuentas sobre la privatización. Slim se hizo inmensamente ricos y ahora su imperio se extiende a más de 30 países, en América Latina, Europa y Estados Unidos.
Después de 30 años de las privatizaciones y del rescate bancario (Fobaproa), México arrastra una enorme crisis que le impide avanzar.
Desde el gobierno de López Portillo con la expropiación de los bancos comenzó la tragedia de los mexicanos. Los únicos que han ganado desde entonces son una élite de empresarios.
Muchos de estos conspicuos personajes son los que ahora rodean al presidente Obrador. Uno de ellos, Alfonso Romo es su jefe de gabinete, otros más son parte de su “Consejo Asesor” como los Hank, Salinas Pliego y Azcárraga.
Slim ahora hace negocios multimillonarios de la mano del gobierno con las vacunas contra el coronavirus.
Hacer un cambio estructural como propone Obrador con su cuarta transformación es una utopía. Al tabasqueño le importa disfrutar del poder, gozar de los privilegios que le otorga ese poder. En su radar no existe un verdadero proyecto para transformar verdaderamente al país, al final se trata de un simple juego en el que pocos ganan y muchos pierden.
Obrador está acotado por los poderes fácticos, lo sabe pero voltea para otro lado.
Lo suyo es la arena política, las disputas y el ajuste de cuentas con sus críticos, la prensa, los intelectuales, los grupos políticos.
Los problemas de fondo que mantienen en vilo al país no le interesan.
Su frase de “Por el bien de todos, primero los pobres”, es sólo un slogan de campaña.
El narco, la pandemia y la pobreza, son “pelillos a la mar”. Obrador sueña y vive para la política populachera, es un caudillo, tal vez el último caudillo en la historia del país.
Mientras tanto, Slim y sus contlapaches seguirán enriqueciéndose a la sombra del poder gracias a sus contactos políticos, tal y como lo señalan Acemoglu y Robinson en su libro Por qué fracasan los países.

domingo, 30 de agosto de 2020

Nuevo acoso al ejército cuando cárteles escalan fuerza y armas



Carlos Ramírez

 

Las agresiones de un grupo de La Tropa del Infierno del Cártel del Noreste contra fuerzas militares derivaron en un fuerte enfrentamiento y en un video parcial donde se escucha la voz de un soldado diciéndolo a otro que matara a un civil. Sin esperar indagaciones en curso y en base a un fragmento de segundos del audio ha comenzaron una campaña para, de nueva cuenta, sacar a las fuerzas armadas de su participación constitucional en labores de apoyo a la seguridad pública en fase de crisis de la seguridad interior.

Sin exculpar a priori a las fuerzas federales de grados diferentes de uso de la fuerza, el escenario es más estratégico: la fase de construcción de la paz de la estrategia nacional de seguridad pública ha dado a los cárteles del crimen organizado y a otras organizaciones delictivas el tiempo suficiente para la adquisición de armas y pertrechos para sus actividades contra las leyes.

El grupo de La Tropa del Infierno de Nuevo Laredo mostró capacidad de armamento, pertrechos, logística y movilización de efectivos que estarían indicando una mayor organización profesional y a ello le han agregado grupos especiales de denuncia social mediática contra respuestas de las fuerzas armadas. A lo largo de la participación indirecta y directa de las fuerzas armadas en labores de seguridad publica en fase de seguridad interior ha habido una tendencia decreciente a la denuncia de abusos. En este sexenio, por ejemplo, no pasan de tres, cuando en el pasado eran decenas.

La intención final es sacar a las fuerzas armadas de la seguridad pública, y más ahora que ya existe, vía el Quinto transitorio de la reforma constitucional que creó la Guardia Nacional y del decreto oficial en el Diario Oficial del 11 de mayo del 2020. Es contradictorio que existan grupos sociales que estén presionando para disminuir la participación de las fuerzas armadas en seguridad interior y asuman con estridencia casos de presunto abuso de fuerza, pero que nada hayan hecho para obligar al Estado a disminuir la capacidad de fuego de los grupos delictivos.

Las cifras de violencia criminal que circulan cada día 20 de cada mes son un reflejo de la creciente organización, fuego y ofensiva terrestre de grupos delictivos, ante fuerzas de seguridad acotadas no sólo por leyes sino sobre todo por las quejas ciudadanas. El problema no es que existan cada vez más abusos, sino que hoy se tienen marcos legales y sociales más estrictos para investigarlos y castigarlos.

El crecimiento de las actividades del Cártel Jalisco Nueva Generación, del Cártel del Pacífico, del Cártel del Noreste y del Cártel de Santa Rosa de Lima, entre muchos otros grupos delictivos, y acciones como el brutal atentado en Cuidad de México contra el secretario de Seguridad del gobierno local con armas adquiridas en tiendas locales, ilustra que los delincuentes han usado la fase de la construcción de la paz para fortalecerse y no para disminuir sus actividades.

Los abusos de fuerza por parte de las autoridades deberán ser castigados, pero la sociedad debe entender el contexto de las campañas de desprestigio contra las fuerzas armadas que apoyan la seguridad pública por crisis de la seguridad interior.

 

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EE. UU. 2020. Las campañas electorales están exhibiendo uno de los problemas existentes en los EE UU desde hace tiempo, pero como crisis evidente desde 2016: el papel militante de los grandes medios de comunicación impresos y electrónicos para construir preferencias políticas. Ahora se les ve tachando a Trump de loco y a Biden de mesurado y estadista, contando minuto a minuto las mentiras de Trump y olvidándose de las de Biden.

En los EE UU es democrático que los grandes medios declaren de manera oficial su preferencia electoral, pero con la condición de mantener la objetividad, el equilibrio y la sensatez en la crítica al otro adversario. Este modelo periodístico que fue ejemplo mundial ya se agotó. Y hoy se ve a los grandes diarios y cadenas participando en campañas contra Trump.

 

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Política para dummies: La política es la frialdad de los hechos.

 

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Contracolumna • EL INNOMBRABLE • PRESIDENTE CHAIRO


JOSÉ MARTÍNEZ M.

El periodista Julio Scherer le puso el sobrenombre de “pejelagarto”.
Scherer lo veía como un político lagartón –como se le dice en México a las personas que tienen cierta picardía– le decía así por su “colmillo”, su cinismo y su astucia política.
Con descaro, Obrador para zafarse de ese apodo, dice “me podrán llamar ‘peje’ pero no lagarto”.
Ahora busca inhibir a sus críticos para que no utilicen su nombre so pena de demandarlos, porque según él, pretenden “lucrar” con su persona. Falso.
A lo largo de su vida el tabasqueño ha recibido distintos apodos. En su infancia cuando asistía a la escuela primaria sus compañeros le pusieron “El Molido”. Quienes lo conocen desde niño lo recuerdan por su pereza y por andar mal arreglado.
Años más tarde, en su adolescencia, recibió el sobrenombre de “El Americano” por usar la ropa de las pacas de la “fayuca” que usaba y cuya familia vendía en un pequeño establecimiento.
Cuando acudía a la Universidad en la Casa del Estudiante Tabasqueño sus compañeros le pusieron el sobrenombre de la “Piedra”. Era tan mal estudiante que sus paisanos decían era un diamante en bruto al que habría que “pulirlo”.
Cuando comenzó a mostrar sus dotes para manipular a la gente como líder del PRI en Tabasco, recibió el apodo de “Comandante”. Le gustaba dar órdenes para movilizar a la muchedumbre.
Pero sin duda todos los identifican como el “Pejelagarto”.
Ahora ha decidido registrar su nombre como si se tratara de la patente de una marca comercial.
Vaya ni el Che Guevara se imaginó terminar convertido en un ícono comercial. Muchos morenistas usan camisetas y hasta calzones con la imagen del Che.
El fotógrafo Alberto Korda convirtió una foto instantánea del Che en un ícono. La del mítico guerrillero se convirtió en una imagen comercial a nivel mundial. Incluso una bebida alcohólica pretendía el uso de esa imagen para una campaña publicitaria. La marca de vodka Smirnoff fue llevada a juicio ante la Corte de Londres por el famoso fotógrafo cubano al oponerse a que se denigrara la reputación del Che.
Hace unos años en México (1993) el fotógrafo Pedro Valtierra y el periodista Miguel Ángel Granados Chapa perdieron un juicio civil ante tribunales por publicar en la desaparecida revista Mira, una fotografía del poeta y ensayista Gabriel Zaid. El escritor argumentó que los mencionados periodistas habían incurrido en uso indebido de su imagen. Un juez le dio la razón a Zaid quien debía recibir en compensación un millón de pesos y una disculpa pública. Al final se llegó a un arreglo, no hubo pago alguno y se acordó no volver a publicar ninguna imagen del poeta.
El escritor Germán Dehesa también protagonizó una protesta cuando en Tv Azteca en su programa Hechos de Peluche utilizaban una marioneta con su imagen. Tenía razón Dehesa quien argumentaba que el uso de un muñeco con su imagen lo exponía a la humillación pública.
Pero el caso del presidente Obrador es un exceso. Ha llegado al extremo de solicitar a Facebook y Twitter que retiren las críticas a su persona. Las que antes eran definidas por el tabasqueño como las “benditas redes sociales”, ahora se han convertido en demoniacas.
Obrador es una figura pública, su persona está expuesta a la crítica de los medios y al escrutinio de la sociedad.
Todos los políticos están expuestos a la crítica. Los medios están obligados a diferenciar lo público de lo privado. Eso, lo sabemos, es sancionado por la ley, pero cuando los políticos hacen público lo privado ahí se rompen las reglas.
Durante años Obrador hizo escarnio de los presidentes y de otros muchos políticos. A Fox lo llamó “Chachalaca”, a Salinas se refería como el “Innombrable”. Y a todos en su conjunto los llamaba la “Mafia en el poder”.
A sus críticos, lo mismo periodistas que intelectuales les ha endosado innumerables adjetivos. El propio Gabriel Zaid hizo un inventario de los ataques de Obrador. VER ENLACE, dar clik
(https://www.letraslibres.com/mexico/politica/amlo-poeta)
En ese texto titulado “Amlo Poeta”, Zaid escribe: “Las personas que insultan suelen tener un repertorio limitado y repetitivo. No AMLO. Es un artista del insulto, del desprecio, de la descalificación. Su creatividad en el uso de adjetivos, apodos y latigazos de lexicógrafo llama la atención”.
Zaid lo exhibe como un presidente chairo, como un político que al igual a sus fanáticos le echa la culpa de todo lo negativo a la “derecha”.
Ahora el tabasqueño que se mofaba de Salinas, será mencionado como el innombrable ya que ordenó a sus achichincles tramitar ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial registrar los nombres y sus siglas de él y de su esposa como “marca comercial” para “evitar que terceros puedan lucrar con ellos”.
Si esa barbaridad ocurre, durante diez años quedará prohibido el uso de su “marca”.
Tenía razón Julio Scherer en descifrar el ego de Obrador como un político tramposo y deshonesto sintetizado en el apodo del “Pejelagarto”.
Un político sembrador de odios.