JOSÉ MARTÍNEZ M
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Quienes esperaban un verdadero mensaje a la nación se llevaron un
chasco. El presidente Obrador no es un hombre de ideas ni de letras. Eso
está claro. En lugar de un mensaje ofreció un sermón. Su misión como
gobernante es “moralizar”, tan es así que el legado principal de su
gobierno será “purificar” la vida pública del país.
Para él, la
corrupción es una “peste” que originó la crisis de México. Por eso –se
comprometió a erradicarla por completo– y en base a eso sentar los
cimientos de la transformación.
Si nos atenemos a los deseos del
tabasqueño no dudemos que mañana todos los miembros del gabinete antes
de emprender sus tareas cotidianas deberán presentarse a comulgar ante
su santidad.
Al paso que vamos con Obrador pasaremos de una democracia a una teocracia.
Si millones ahora están hasta la madre con eso de usar el cubrebocas,
mañana por órdenes del caudillo las mujeres van a tener que usar el
burka, la vestimenta impuesta a las mujeres por la religión en los
países islámicos.
El problema de México no es de moral ni la tarea
de un presidente –por puritano que sea– es de sembrar árboles de moras.
Las responsabilidades del presidente son otras tareas, más terrenales y
más mundanas. Tienen que ver con el empleo, el combate a la pobreza,
velar por la seguridad y trabajar para la prosperidad.
Lástima por
los cientos de miles de los simpatizantes del Frente Nacional Antiamlo y
de la BOA que están aterrados con la idea de que Obrador nos conduce al
comunismo.
El mensaje político del informe fue muy claro. Lo fue
porque el presidente Obrador dice que los cimientos de su gobierno
descansan en el pilar de la “purificación”.
El principal legado de su gobierno –lo recalcó en la lectura de su discurso– será purificar la vida pública del país.
Su meta de gobierno –dijo– es erradicar la corrupción.
Vaya, ni siquiera el más ingenuo e inocente de los niños podría
enviarle una carta a Santa Claus con tal propósito. No existe ningún
país en el mundo que esté libre del flagelo de la corrupción. Dinamarca,
que ocupa el primer lugar de la lista de las naciones menos corruptas
escapa a este fenómeno social.
Ni siquiera el Vaticano se ha atrevido a lanzar la primera piedra.
Obrador que gusta citar en sus discursos al papa Francisco, debe saber
que ni la Santa Sede está libre del pecado de la corrupción.
El año
pasado estalló un enésimo caso de corrupción en el Vaticano que lleva
dos mil años tratando de purificar las almas de miles de millones de sus
creyentes y fieles seguidores.
Pero Obrador que lleva apenas dos
años en el poder cree que serán suficientes los seis años de su mandato
para “purificar” a México de la “peste de la corrupción” y así ganarse
un lugar junto a San Pedro.
En octubre pasado los principales
ejecutivos de la Autoridad de Información Financiera del Vaticano (AIF)
fueron sometidos a las leyes penales y eclesiásticas por actos de
corrupción en el blanqueo de capitales. Hubo incluso otros involucrados
de la Secretaría de Estado y del Departamento de Información y
Documentación en ilegalidades financieras.
Y no es que los hayan
castigado con rezar Aves Marías como penitencia. Los involucrados fueron
procesados como vulgares delincuentes.
No olvidemos el famoso
“Vatileaks” que ocurrió en pleno 2012 cuando el mayordomo del papa
Benedicto XVI se robó unos documentos confidenciales que luego fueron
filtrados a los medios y generaron un escándalo mayúsculo. Y no puede
faltar la divulgación de informaciones financieras en 2015 en dos libros
que pusieron de cabeza al Vaticano y que ameritaron la intervención del
Papa Francisco para tratar de tapar los escándalos de corrupción en la
Santa Sede.
Así que no nos venga el presidente Obrador con eso de
que va a purificar la vida pública del país, porque según él, ese va a
ser su legado.
Vaya ni en Dinamarca –que año con año aparece en las
listas como el país más “honesto” o “menos corrupto” del mundo– está
libre de ese pecado capital. El año pasado el Danske Bank estuvo
involucrado en un gran escándalo de lavado de dinero a través de su
sucursal en Estonia.
La corrupción en Dinamarca es casi nula, extremadamente raro, pero se dan casos.
Obrador no debe ser tan ingenuo y pretender ser más papista que el papa.
Para empezar debe predicar con el ejemplo. Tiene al enemigo en casa y ha dormido con él toda su vida.
Así que sería mejor para el país, que Obrador se ponga a trabajar, que
se baje de su ladrillo y dejar de escribir sus cartas a Santa Claus.
No es Moisés para andar jugando al profeta. Es el presidente de México y tiene mucho trabajo y muchas responsabilidades.
Ahora bien pongamos atención a la lectura que dio de su segundo informe.
Lo mejor del informe es que ya nos dio sus datos. A partir de ellos construyamos la crítica.
Obrador ya no podrá –al menos en adelante– referir que tiene sus “otros
datos”. Pero esa información contenida en su segundo informe de
gobierno resulta insuficiente para el análisis porque habrá que recurrir
a muchos más datos para el contexto de nuestras críticas.
Justamente la contradicción aflora de inmediato cuando él ve un panorama
optimista que contrasta con los datos del secretario de Hacienda quien
pinta un escenario negativo, mucho peor del que ahora enfrentamos.
Sí ahora estamos pasando lo peor, ahora viene lo más cabrón, si nos
atenemos a la advertencia de Arturo Herrera, el encargado de la hacienda
pública.
Frente a un panorama demoledor por los estragos económicos
de la pandemia cuyos indicadores se reflejarán en un nulo crecimiento,
habrá que tomar en cuenta el proceso electoral que se avecina.
Obrador insiste en que la crisis será “pasajera como una nube”, que las
relaciones con el sector empresarial están “a partir un piñón”, que el
narco está bajo control, que la pobreza se está combatiendo, que el
desempleo no hay que magnificarlo, que la economía va bien, etc, etc…
De ello daremos cuenta en próximas entregas.
martes, 1 de septiembre de 2020
Contracolumna • ¡ALELUYA! ¡GLORIA A OBRADOR! • INFORME MÁS PAPISTA QUE EL PAPA
lunes, 31 de agosto de 2020
Las fuerzas armadas son parte del Estado, del gobierno y de la sociedad
Carlos Ramírez
La nueva fase
de falso debate sobre la militarización tiene el objetivo
estratégico de colocar a las fuerzas armadas como una estructura e institución
al margen del Estado, del gobierno y
de la sociedad. Pero además de estar dentro
de esos espacios estratégicos, tiene un cuarto, quizá el mas importante de todos:
la garantía de la seguridad nacional
de la soberanía externa y, con mayor razón, de la soberanía interna ante la disputa por el poder
por parte de grupos delictivos.
La campaña de desprestigio del periódico
español El País contra las fuerzas
armadas mexicanas forma parte de una ofensiva de intereses foráneos. Los medios de comunicación nacionales y extranjeros
tienen la tarea de denunciar irregularidades en todos los sectores, incluyendo
los castrenses, pero sin poner en
duda el papel estratégico de las fuerzas armadas como la última línea de defensa de la soberanía del Estado.
El debate sobre las fuerzas armadas en
seguridad interior se da en el contexto
del segundo informe presidencial, con el tema de constitucionalidad ya resuelto en el Quinto Transitorio de la
Reforma Constitucional de 2019 que creó la Guardia Nacional y tiene su imagen
externa en el papel rector de la
seguridad por el civil Alfonso Durazo Montaño. Los titulares de las secretarias
del gabinete presidencial del
ejército y la armada forman parte de
una coordinación civil reconocida en la figura del presidente de la república
--como en todas las naciones-- como comandante supremo de las fuerzas armadas.
El periódico El País tiene problemas graves para explicar la estructura cívico militar en
España. En los hechos, España tiene un gobierno militar-civil: el rey que nadie
elige sino que es rey por mandato de Dios y rey como jefe del Estado aparece
siempre con su uniforme militar
porque es capitán militar del ejército de tierra, de la armada y del ejército
del aire y asume el mando supremo de
las fuerzas armadas. En la crisis reciente de la independencia de Barcelona, el
rey apareció uniformado como rey,
jefe de Estado y jefe militar, lo que fue condenado
por el partido Unidas Podemos, hoy en la vicepresidencia del gobierno.
Los incidentes
de violencia ante los ataques de
grupos delictivos contra las fuerzas armadas --éstas ya no asumen iniciativas de agresiones-- van a seguir existiendo, pero
se están canalizando por los
tribunales civiles. En este sentido no existen circunstancias, condiciones
o “pactos de impunidad”, sino procedimientos legales de investigación. Los cuestionamientos actuales a la
participación de las fuerzas armadas en seguridad interior ante agresiones de
grupos delictivos con capacidad de armamento superior a las policías es una forma de desarmar a la sociedad ante los cárteles
de la criminalidad.
Al formar los
titulares del ejército y la armada del gabinete presidencial y al existir un
mando civil presidencial y de gabinete en la seguridad, entonces no existe militarización porque los militares son parte de la estructura del Estado, el gobierno y el gabinete. El
debate debiera ser sobre la complicidad
civil en la configuración y fortalecimiento de los cárteles delictivos.
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EE. UU. 2020. Si se necesita algún indicio de que la campaña del
candidato demócrata Joe Biden no repunta basta ver la campaña paralela que abrió Michelle Obama,
esposa del expresidente Barack Obama, para recolectar fondos y votos son su
imagen. Se trata de vincular la figura de Biden con la de Obama, aunque sin
resultados concretos. Las encuestas se están revirtiendo en los estados clave con una baja en la tendencia de
votos demócratas.
El Partido
Demócrata se dedicó a confrontar a
Trump hasta el cansancio, pero no
construyó una base política y menos electoral. Los debates entre una docena de
precandidatos no perfilaron de inmediato a Biden y en el descarte se perdieron votos. La líder legislativa
Nancy Pelosi sólo abonó su guerra personal contra Trump y el expresidente Obama
entró a equilibrar demasiado tarde.
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Política para dummies: La política radica en la visión integral de la
realidad, no es el enfoque parcial de intereses.
@carlosramirezh
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Contracolumna • POR QUÉ FRACASA MÉXICO • OBRADOR, SLIM Y LAS ÉLITES
JOSÉ MARTÍNEZ M.
En septiembre de hace siete años, un lunes por la tarde recibí una
llamada de la oficina del ingeniero Carlos Slim. En la línea escuché la
voz de Silvia, la secretaría de Slim, que me invitaba –por instrucciones
del magnate– a tomar un café en su despacho de avenida Las Palmas en
las Lomas de Chapultepec. Acepté el compromiso y acudí a la cita al día
siguiente. Puntual a las 5 de la tarde nos encontramos y tras los
saludos de rigor entramos de lleno al tema que preocupaba al
multimillonario. En su mesa de trabajo estaban un par de libros, una
versión en español y otra en inglés. Varias páginas estaban subrayadas
con algunos apuntes de la letra y puño de Slim.
–Oye, ¿tú conoces a los autores?
–No, respondí intrigado y lancé al unísono un par de preguntas: ¿por qué? ¿qué pasa, ingeniero?
Por la expresión en el rostro de Slim intuí que algo andaba mal. No
estaba enojado, sino lo que sigue. A los minutos de iniciar nuestra
charla el Ingeniero lanzó un par de mentadas de madre.
–Te citan en ese libro, me dijo muy encabronado.
–¿Y? cuestioné.
–Dicen que yo me hice de Teléfonos de México por mi relación con Salinas.
Me contuve las ganas de reír y continué escuchando la perorata del
Ingeniero. (En México y en otras muchas partes la gente piensa que Slim
fue un beneficiario del salinismo y aún después de 30 años lo sigue
pensando)
Slim habló como un boxeador que tira golpes a destajo
hasta quedar agotado. Cuando recuperó el aliento me dijo: los voy a
demandar a estos hijos de la chingada.
Es raro ver a Slim enojado pero esta vez estaba que echaba chispas.
El libro en cuestión es Por qué fracasan los países (Why nations fail)
escrito por Daron Acemoglu y James A. Robinson autores de ese best
seller mundial traducido a infinidad de idiomas.
Acemoglu y Robinson
son dos académicos de mucho prestigio en las universidades de Harvard y
el MIT quienes durante años emprendieron la tarea de investigar “los
orígenes del poder, la prosperidad y la riqueza”.
Al día siguiente
de mi encuentro con Slim, recibí una llamada de la oficina del doctor
Jacques Rogozinski, quien ese momento despachaba como director general
de Nacional Financiera. Me sorprendió la llamada porque el funcionario
me invitaba un café en su oficina de la avenida de Insurgentes. Acepté y
acudí a la reunión. ¡Vaya coincidencia!
Rogozinski me convocaba
para tratar el mismo tema. Entendí que entre él y Slim fluía una
comunicación después de tantos años. Rogozinski tuvo a su cargo la
responsabilidad de privatizar todas las empresas del gobierno en el
sexenio de Salinas. Telmex, la joya de la corona, fue entregada a Slim y
de ahí en adelante el magnate se convertiría en el hombre más adinerado
de México y uno de los ricos y poderosos del mundo.
Los dos se
dieron a la tarea de impugnar el trabajo de los afamados investigadores.
Rogozinski los demandó y confió en que usó dinero de sus propios
bolsillos para pagar a los abogados que llevaron el juicio. Slim, por su
parte, recurrió a su poder para presentar su inconformidad ante las
máximas autoridades de Harvard y el MIT, instituciones de las que él es
benefactor, gracias a sus donaciones millonarias.
El primer año de
Telmex en manos de Slim le generó ganancias cercanas a 8 billones de
pesos. Una megafortuna con la que pudo haber comprado en ese momento los
cinco principales bancos de México.
Rogozinski quien vive en
Washington y trabaja como consultor del Banco Mundial nunca fue llamado a
rendir cuentas sobre la privatización. Slim se hizo inmensamente ricos y
ahora su imperio se extiende a más de 30 países, en América Latina,
Europa y Estados Unidos.
Después de 30 años de las privatizaciones y
del rescate bancario (Fobaproa), México arrastra una enorme crisis que
le impide avanzar.
Desde el gobierno de López Portillo con la
expropiación de los bancos comenzó la tragedia de los mexicanos. Los
únicos que han ganado desde entonces son una élite de empresarios.
Muchos de estos conspicuos personajes son los que ahora rodean al
presidente Obrador. Uno de ellos, Alfonso Romo es su jefe de gabinete,
otros más son parte de su “Consejo Asesor” como los Hank, Salinas Pliego
y Azcárraga.
Slim ahora hace negocios multimillonarios de la mano del gobierno con las vacunas contra el coronavirus.
Hacer un cambio estructural como propone Obrador con su cuarta
transformación es una utopía. Al tabasqueño le importa disfrutar del
poder, gozar de los privilegios que le otorga ese poder. En su radar no
existe un verdadero proyecto para transformar verdaderamente al país, al
final se trata de un simple juego en el que pocos ganan y muchos
pierden.
Obrador está acotado por los poderes fácticos, lo sabe pero voltea para otro lado.
Lo suyo es la arena política, las disputas y el ajuste de cuentas con
sus críticos, la prensa, los intelectuales, los grupos políticos.
Los problemas de fondo que mantienen en vilo al país no le interesan.
Su frase de “Por el bien de todos, primero los pobres”, es sólo un slogan de campaña.
El narco, la pandemia y la pobreza, son “pelillos a la mar”. Obrador
sueña y vive para la política populachera, es un caudillo, tal vez el
último caudillo en la historia del país.
Mientras tanto, Slim y sus
contlapaches seguirán enriqueciéndose a la sombra del poder gracias a
sus contactos políticos, tal y como lo señalan Acemoglu y Robinson en su
libro Por qué fracasan los países.
domingo, 30 de agosto de 2020
Nuevo acoso al ejército cuando cárteles escalan fuerza y armas
Carlos
Ramírez
Las agresiones de un grupo de La Tropa del Infierno del Cártel del Noreste contra fuerzas
militares derivaron en un fuerte
enfrentamiento y en un video parcial donde se escucha la voz de un soldado
diciéndolo a otro que matara a un
civil. Sin esperar indagaciones en curso y en base a un fragmento de segundos
del audio ha comenzaron una campaña para, de nueva cuenta, sacar a las fuerzas armadas de su participación constitucional en labores de apoyo a la
seguridad pública en fase de crisis de la seguridad interior.
Sin exculpar a priori a las fuerzas federales de
grados diferentes de uso de la fuerza, el escenario es más estratégico: la fase de construcción
de la paz de la estrategia nacional de seguridad pública ha dado a los cárteles del crimen organizado y a otras
organizaciones delictivas el tiempo suficiente para la adquisición de armas y pertrechos para sus actividades contra las
leyes.
El grupo de La Tropa del Infierno de Nuevo Laredo mostró capacidad de armamento,
pertrechos, logística y movilización de efectivos que estarían indicando una mayor organización profesional y a ello
le han agregado grupos especiales de
denuncia social mediática contra respuestas de las fuerzas armadas. A lo largo
de la participación indirecta y directa de las fuerzas armadas en labores de
seguridad publica en fase de
seguridad interior ha habido una tendencia decreciente
a la denuncia de abusos. En este sexenio, por ejemplo, no pasan de tres, cuando en el pasado eran decenas.
La intención final es sacar a las fuerzas
armadas de la seguridad pública, y más ahora que ya existe, vía el Quinto
transitorio de la reforma constitucional que creó la Guardia Nacional y del
decreto oficial en el Diario Oficial del 11 de mayo del 2020. Es contradictorio que existan grupos
sociales que estén presionando para disminuir la participación de las fuerzas
armadas en seguridad interior y asuman con estridencia
casos de presunto abuso de fuerza, pero que nada hayan hecho para obligar al Estado a disminuir la capacidad de
fuego de los grupos delictivos.
Las cifras de
violencia criminal que circulan cada día 20 de cada mes son un reflejo de la creciente organización, fuego
y ofensiva terrestre de grupos delictivos, ante fuerzas de seguridad acotadas no sólo por leyes sino sobre
todo por las quejas ciudadanas. El problema no es que existan cada vez más abusos, sino que hoy se tienen
marcos legales y sociales más estrictos
para investigarlos y castigarlos.
El crecimiento
de las actividades del Cártel Jalisco
Nueva Generación, del Cártel del
Pacífico, del Cártel del Noreste
y del Cártel de Santa Rosa de Lima,
entre muchos otros grupos delictivos, y acciones como el brutal atentado en Cuidad de México contra el secretario de
Seguridad del gobierno local con armas adquiridas
en tiendas locales, ilustra que los delincuentes han usado la fase de la
construcción de la paz para fortalecerse
y no para disminuir sus actividades.
Los abusos de fuerza por parte de las
autoridades deberán ser castigados, pero la sociedad debe entender el contexto de las campañas de
desprestigio contra las fuerzas armadas que apoyan la seguridad pública por crisis de la seguridad interior.
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EE. UU. 2020. Las campañas electorales
están exhibiendo uno de los problemas existentes en los EE UU desde hace
tiempo, pero como crisis evidente desde 2016: el papel militante de los grandes medios de comunicación impresos y
electrónicos para construir preferencias políticas. Ahora se les ve tachando a
Trump de loco y a Biden de mesurado y estadista, contando minuto a minuto las
mentiras de Trump y olvidándose de
las de Biden.
En los EE UU es
democrático que los grandes medios
declaren de manera oficial su preferencia electoral, pero con la condición de
mantener la objetividad, el equilibrio y la sensatez en la crítica al otro
adversario. Este modelo periodístico que fue ejemplo mundial ya se agotó. Y hoy se ve a los grandes
diarios y cadenas participando en campañas contra
Trump.
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Política para dummies: La política es la frialdad de los hechos.
@carlosramirezh
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Contracolumna • EL INNOMBRABLE • PRESIDENTE CHAIRO
El periodista Julio Scherer le puso el sobrenombre de “pejelagarto”.
Scherer lo veía como un político lagartón –como se le dice en México a las personas que tienen cierta picardía– le decía así por su “colmillo”, su cinismo y su astucia política.
Con descaro, Obrador para zafarse de ese apodo, dice “me podrán llamar ‘peje’ pero no lagarto”.
Ahora busca inhibir a sus críticos para que no utilicen su nombre so pena de demandarlos, porque según él, pretenden “lucrar” con su persona. Falso.
A lo largo de su vida el tabasqueño ha recibido distintos apodos. En su infancia cuando asistía a la escuela primaria sus compañeros le pusieron “El Molido”. Quienes lo conocen desde niño lo recuerdan por su pereza y por andar mal arreglado.
Años más tarde, en su adolescencia, recibió el sobrenombre de “El Americano” por usar la ropa de las pacas de la “fayuca” que usaba y cuya familia vendía en un pequeño establecimiento.
Cuando acudía a la Universidad en la Casa del Estudiante Tabasqueño sus compañeros le pusieron el sobrenombre de la “Piedra”. Era tan mal estudiante que sus paisanos decían era un diamante en bruto al que habría que “pulirlo”.
Cuando comenzó a mostrar sus dotes para manipular a la gente como líder del PRI en Tabasco, recibió el apodo de “Comandante”. Le gustaba dar órdenes para movilizar a la muchedumbre.
Pero sin duda todos los identifican como el “Pejelagarto”.
Ahora ha decidido registrar su nombre como si se tratara de la patente de una marca comercial.
Vaya ni el Che Guevara se imaginó terminar convertido en un ícono comercial. Muchos morenistas usan camisetas y hasta calzones con la imagen del Che.
El fotógrafo Alberto Korda convirtió una foto instantánea del Che en un ícono. La del mítico guerrillero se convirtió en una imagen comercial a nivel mundial. Incluso una bebida alcohólica pretendía el uso de esa imagen para una campaña publicitaria. La marca de vodka Smirnoff fue llevada a juicio ante la Corte de Londres por el famoso fotógrafo cubano al oponerse a que se denigrara la reputación del Che.
Hace unos años en México (1993) el fotógrafo Pedro Valtierra y el periodista Miguel Ángel Granados Chapa perdieron un juicio civil ante tribunales por publicar en la desaparecida revista Mira, una fotografía del poeta y ensayista Gabriel Zaid. El escritor argumentó que los mencionados periodistas habían incurrido en uso indebido de su imagen. Un juez le dio la razón a Zaid quien debía recibir en compensación un millón de pesos y una disculpa pública. Al final se llegó a un arreglo, no hubo pago alguno y se acordó no volver a publicar ninguna imagen del poeta.
El escritor Germán Dehesa también protagonizó una protesta cuando en Tv Azteca en su programa Hechos de Peluche utilizaban una marioneta con su imagen. Tenía razón Dehesa quien argumentaba que el uso de un muñeco con su imagen lo exponía a la humillación pública.
Pero el caso del presidente Obrador es un exceso. Ha llegado al extremo de solicitar a Facebook y Twitter que retiren las críticas a su persona. Las que antes eran definidas por el tabasqueño como las “benditas redes sociales”, ahora se han convertido en demoniacas.
Obrador es una figura pública, su persona está expuesta a la crítica de los medios y al escrutinio de la sociedad.
Todos los políticos están expuestos a la crítica. Los medios están obligados a diferenciar lo público de lo privado. Eso, lo sabemos, es sancionado por la ley, pero cuando los políticos hacen público lo privado ahí se rompen las reglas.
Durante años Obrador hizo escarnio de los presidentes y de otros muchos políticos. A Fox lo llamó “Chachalaca”, a Salinas se refería como el “Innombrable”. Y a todos en su conjunto los llamaba la “Mafia en el poder”.
A sus críticos, lo mismo periodistas que intelectuales les ha endosado innumerables adjetivos. El propio Gabriel Zaid hizo un inventario de los ataques de Obrador. VER ENLACE, dar clik
(https://www.letraslibres.com/mexico/politica/amlo-poeta)
En ese texto titulado “Amlo Poeta”, Zaid escribe: “Las personas que insultan suelen tener un repertorio limitado y repetitivo. No AMLO. Es un artista del insulto, del desprecio, de la descalificación. Su creatividad en el uso de adjetivos, apodos y latigazos de lexicógrafo llama la atención”.
Zaid lo exhibe como un presidente chairo, como un político que al igual a sus fanáticos le echa la culpa de todo lo negativo a la “derecha”.
Ahora el tabasqueño que se mofaba de Salinas, será mencionado como el innombrable ya que ordenó a sus achichincles tramitar ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial registrar los nombres y sus siglas de él y de su esposa como “marca comercial” para “evitar que terceros puedan lucrar con ellos”.
Si esa barbaridad ocurre, durante diez años quedará prohibido el uso de su “marca”.
Tenía razón Julio Scherer en descifrar el ego de Obrador como un político tramposo y deshonesto sintetizado en el apodo del “Pejelagarto”.
Un político sembrador de odios.
viernes, 28 de agosto de 2020
Contracolumna EL VENDEDOR DE LOS DATOS FALSOS OBRADOR, EN EL DÍA DEL PRESIDENTE
JOSÉ MARTÍNEZ M.
El 1 de septiembre se conoce como “el día del presidente”. Esa fecha se convirtió en un ritual desde hace más de un siglo. En 1857 con la apertura de las actividades del Congreso se estableció que cada año el Presidente asistiría a rendir cuentas sobre el estado del país. En 1917 el Congreso lo hizo obligatorio (artículo 69 de la Constitución). Con el paso de los años el ritual fue adquiriendo distintas formas hasta llegar a convertirse en un circo con las interpelaciones y la toma de la tribuna de la Cámara de Diputados.
Muñoz Ledo –quien ha usado las chaquetas de casi todos los partidos– fue uno de los pioneros en desacralizar tan solemne acto en el sexto y último informe del presidente Miguel de la Madrid. El inefable Noroña y la caterva de fanáticos del obradorismo continuaron por esa senda.
Años atrás, luego de la matanza de estudiantes en Tlatelolco, Muñoz Ledo tuvo la encomienda del Congreso de responder al V informe del presidente Díaz Ordaz.
Muñoz Ledo justificó la represión y la violencia y calificó a los estudiantes como “enemigos del cambio social”.
Muñoz Ledo quien ocupaba la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados calificó entonces a Díaz Ordaz como un prohombre que “supo” imponer “la supremacía del poder político” al actuar con “responsabilidad” y “madurez revolucionaria”.
Con Obrador se inauguró una nueva etapa con los informes trimestrales. Como en los viejos tiempos del porfiriato, Obrador rinde informes cada que se da la gana. Porfirio Díaz, por ejemplo, presentó 61 informes de gobierno.
Habrá que esperar qué ocurrencias tiene Obrador con motivo de su segundo informe. Seguramente nos va querer vender espejitos. En lo que va de su mandato los resultados han sido nulos. No hay nada que festejar.
Cuando asumió su cargo en su mensaje a la nación dijo: “Estoy preparado para no fallarle a mi pueblo. Ese es mi compromiso, no tengo derecho a fallar”.
Él dice que ya cumplió con el 80 por ciento de lo que prometió. Bueno, qué más se puede esperar del vendedor de los datos falsos.
El de Obrador es un régimen cimentado en la simulación, la mentira y la corrupción. Hay suficiente evidencia para sustentarlo.
Seguramente escucharemos las alabanzas de los legisladores de su partido. Es lo más “natural”, como también se dejarán sentir los ataques de sus opositores.
Obrador llega a su segundo informe con la investidura y su “autoridad moral” hechas trizas, peor que un traje de hawaiana.
Ya sabemos que el tabasqueño es un simulador profesional. Le gusta aparentar la humildad pero es proclive a los alardes del poder.
Obrador no conoce la claridad ni la moderación. En su mundo perfecto, el país va “requetebién”.
Le gusta afanarse de sus falsos logros. Celebra como propios los esfuerzos y los sufrimientos ajenos. Las remesas son un ejemplo de ello. Detrás de los envíos que hacen millones de mexicanos hay historias de éxito individual pero la mayoría historias de vejaciones y sufrimientos. Gracias a esos recursos millones de familias han logrado sobrellevar la crisis de la pandemia. No se trata de resultados de las políticas públicas del gobierno.
Para millones de familias de las zonas más pobres y marginadas los tres grandes fracasos del gobierno de Obrador son: desayuno, comida y cena.
Las decenas de miles de muertos por la pandemia y las decenas de miles de muertos por la violencia no son un montaje ni son simples estadísticas. Detrás de esos “números” hay familias destrozadas, cientos de miles de viudas, niños y jóvenes huérfanos.
Pero algo se pudre en Palacio donde todos los días abundan las ocurrencias y los malos chistes.
Conferencias que se manejan burdamente como actos de propaganda y panfletos contra los críticos.
Un ejemplo de ello son las justificaciones sobre las malas maniobras de Pío Obrador, el hermano incómodo, confirma el falso discurso de la “moral” del presidente Obrador.
Un régimen marcado por los escándalos de corrupción como en los tiempos priistas y panistas. Monreal y sus escándalos, Manuel Velasco, Yeicol Polensky, Pío Obrador, John Ackerman, Eréndira Sandoval, Rocío Nahle, Ana Guevara, etc… etc.
Son muchos los actos de corrupción en los que han estado envueltos los personajes conspicuos de la cuarta transformación.
Obrador es el resultado de la ambición y la complicidad de políticos de todos los colores que fueron abonando durante años en la construcción de ese mito de la “honestidad valiente”.
Muchos de los que ahora ocupan posiciones de poder fueron los impulsores de la historia imaginaria de un falso héroe revestido de “cualidades”. La “pureza” de este personaje fue tomando forma casi hasta elevarlo a los altares, pero resultó un “charlatán”, como lo dijo con claridad Octavio Rodríguez Araujo, uno de los personajes más importantes de la izquierda de las últimas décadas.
Seamos cínicos y no tengamos escrúpulos para festejar al vendedor de los datos falsos en su día. Este martes en el día del presidente.
Inevitable caída de PIB; debate: rebote o reorganización productiva
Carlos
Ramírez
Si el desplome del PIB en 2020 era inevitable
en México y el mundo por la paralización
productiva para romper de golpe las cadenas de contagio del coronavirus, ahora lo que viene para la
economía mexicana es un gran dilema
que daría vigencia o descarrilaría a la 4-T: quedarse sólo en el rebote productivo con la reanudación de
actividades de sectores y empresas sobrevivientes o aprovechar la crisis para
la reorganización total del modelo
de desarrollo y sus metas de bienestar social.
El rebote daría, como está señalado en
algunos de los reportes del Banco de México, apenas una tasa promedio anual de 2% del PIB en los próximos diez años,
con lo cual se recuperaría lo perdido en más de quince años. Pero el 2% mantendría la tasa promedio del periodo
neoliberal salinista 1983-2018. La meta
comprometida por la 4-T fue de 4%
promedio anual.
Para salir del
hoyo recesivo con un nuevo dinamismo
económico productivo y de distribución social, la 4-T tendría que realizar
cuando menos tres movimientos
estratégicos que se han discutido en el seno del Colegio de Economistas del Valle de México:
relanzar la rectoría del Estado como
pivote del desarrollo, definir el nuevo modelo productivo basado en el sector industrial y agroindustrial y
redefinir la economía mixta con una
reorganización de la fuerza del Estado en el sector obrero como poder público
en las relaciones sociales de producción.
Para esta nueva
ofensiva de desarrollo, el gobierno
federal requiere también cuando menos de tres
dinámicas productivas: un plan de competitividad
que implicaría remover las bases productivas actuales que siguen siendo las que
heredó la economía de Estado populista ineficiente; un programa de innovación de formas de producción con
mayor contenido tecnológico; y un audaz replanteamiento de la educación científica, tecnológica y
humanista para crear recursos
humanos para las nuevas formas modernas de producción.
El actual Plan
Nacional de Desarrollo 2018-2024 estaba diseñado para darle continuidad al modelo productivo del
Tratado de Comercio Libre, pero sin afanes de competitividad ni de
modernización de la planta productiva. El frenón
productivo del confinamiento dio la oportunidad para, aun de manera drástica, depurar los sectores obsoletos.
Pero no se advierte en el sector público
ningún equipo de análisis que esté reflexionando la oportunidad del colapso
productivo del 2020 para presentar nuevas formas de reorganización productiva. La empresa privada carece de esa
sensibilidad porque está diseñada para tener utilidades. Pero la rectoría
del Estado no consiste sólo en definir y ejercer la autoridad del poder para
imponer reglas y condiciones, sino para redefinir
rumbos productivos.
La 4-T no
parece tener pensamiento
modernizador frente a las adversidades y podría quedarse sólo en reanudar el crecimiento económico bajo,
desequilibrado y mal repartido con las tasas previsibles de PIB de 2%, con la
circunstancia agravante de que el hoyo
recesivo de 2020 multiplicará la pobreza y la marginación y por lo tanto acrecentará en los cuatro años que
restan del actual sexenio las protestas
sociales en las calles por falta de bienestar que no alcanzará con un gasto público castigado por la recesión.
Ahí sí, para la
gran reforma modernizadora de
México, la crisis de la pandemia cayo como anillo al dedo: oportunidad para rehacer el modelo de desarrollo o
regresar al rancio populismo priísta
que sólo ha producido crisis recurrentes.
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EE. UU. 2020. Si algo da el poder en acto es el olfato político. El presidente Trump ha detectado que las protestas
sociales violentas se están revirtiendo contra los demócratas como actos de
falta de gobierno y dos mensajes dejó caer
en la convención republicana: el discurso de “la ley y el orden” y el vestido de estilo verde militar tipo casaca de Melania Trump. Las protestas y paros
deportivos benefician a Trump.
Por lo demás,
las encuestas no están convenciendo como antes. Los análisis se centran en los
538 votos electorales que deciden la presidencia. Y hay dos extremos: quienes
le dan una victoria holgada a Biden y quienes razonan una victoria apretada de
Trump.
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Política para dummies: La política es la sensibilidad para solucionar, no
para justificar.
@carlosramirezh
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