lunes, 8 de junio de 2020
Contracolumna LA SOCIEDAD CIVIL VS OBRADOR
viernes, 5 de junio de 2020
La Contracolumna LA METAMORFOSIS DEL PEJE
El discurso de Salinas: del Estado social y al nuevo Estado neoliberal (4/5)
Carlos Ramírez
Las reformas constitucionales de febrero de 1983 del presidente
De la Madrid transitaron a México del Estado social al Estado neoliberal
de economía empresarial de mercado. El ideólogo de esa reforma fue
Carlos Salinas de Gortari, secretario de Programación y Presupuesto.
En agosto de 1985, Salinas pronunció un discurso en un seminario
sobre Rectoría del Estado en la UNAM y ahí explicó el nuevo Estado con
funciones acotadas, la elevación del sector privado a rango
constitucional y el mercado como pivotes del desarrollo. El bienestar social ya
no era prioridad del Estado, sino consecuencia del crecimiento
económico impulsado por el mercado.
Por su importancia, se trascriben párrafos importantes del
discurso que explicó el adelgazamiento del Estado para un correlativo fortalecimiento
del sector privado. El texto puede ser leído en versión íntegra en http://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/7CRumbo/1985%20CSG.RecEdo.html:
El Estado es la
organización política de la nación, y a la vez es la sociedad políticamente
organizada. Por ello, su ámbito de acción se da en las relaciones de poder. De
la necesidad de someter el ejercicio del poder a una norma jurídica, se derivan
las ideas centrales del derecho constitucional, en particular la fundamentación
de la acción del Estado en el concepto de soberanía, tanto en su dimensión
externa de soberanía nacional frente a la competencia de los demás Estados
nacionales, como en su dimensión interna de soberanía popular, respetuosa de
los derechos básicos del hombre.
…
Algunos consideran que la acción del Estado es un reflejo de los
grupos en pugna, Y en particular lo consideran un mero mandatario de los grupos
dominantes. Otros suponen que el Estado es la instancia que crea y organiza la
sociedad. Sin embargo, posiciones así de extremas pueden resultar simplistas.
La vida política no puede reducirse a la dinámica de fuerzas socioeconómicas. El
Estado no es la arena política donde se dirimen los conflictos sociales. Hay
una autonomía relativa del Estado respecto de los diversos grupos que actúan y
compiten en una sociedad plural. Por ello debe rechazarse la posición
reduccionista que considera que las formas del Estado varían simplemente en
correspondencia con los modos de producción.
…
En lo que concierne a la economía mixta mexicana se establece la
concurrencia del sector público, del sector social y del privado a los
propósitos generales del desarrollo nacional, incorporando a todas aquellas
formas de actividad económica que contribuyen al desarrollo de la nación. Para
el sector público se establece que tendrá a su cargo exclusivo, las áreas
estratégicas que la Constitución especifica. Se consigna explícitamente al
sector social como integrante fundamental de la economía mixta, con lo que se
recoge una aspiración de las organizaciones sociales de México. Se reconoce
la función social del sector privado, así como la conveniencia de que existan
condiciones favorables para el desenvolvimiento de la empresa privada,
sujetando su desarrollo al interés público.
…
Es necesario subrayar que el ejercicio de la rectoría económica no
requiere de un Estado grande sino democráticamente fuerte. La expansión
indiscriminada del Estado como política de desarrollo no resuelve los
problemas, y sí conduce a congestionarlo Y a disminuir su eficiencia para
atender áreas que sí son estratégicas para el país. Por ello, recientemente se
han venido instrumentando la venta o liquidación de entidades públicas no
estratégicas ni prioritarias, como una medida que quita desperdicios Y evita
inercias, y al mismo tiempo, permite atender con eficacia las áreas
fundamentales y, en aquellos casos en que los programas de desarrollo así los
justifiquen, ampliar la promoción y la participación en áreas prioritarias.
…
Al desprenderse el Estado de entidades no fundamentales, está
abriendo espacios para apoyar el avance de la reestructuración productiva del
país y encontrar la posibilidad en un contexto de recursos escasos, para apoyar
programas realmente prioritarios. En la medida en que el Estado ha destinado
recursos para financiar la expansión o sanear financieramente a las entidades
no prioritarias, ha tenido que restar recursos para otras actividades
fundamentales. Debe entonces reconocerse que en la medida en que se continúen
vendiendo o liquidando entidades no prioritarias, se podrá, en consecuencia,
fortalecer las que sí lo son, cumpliendo así el mandato moderno de rectoría
del desarrollo.
En estos y otros párrafos de Salinas se explica el Estado
neoliberal de 1983 a 2018.
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Política para dummies: la
política es el gobierno del poder.
@carlosramirezh
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jueves, 4 de junio de 2020
La reforma del artículo 25 fundó el modelo neoliberal vigente (3/5)
Carlos Ramírez
Si la 4T
lopezobradorista quiere avanzar en
la anulación del modelo neoliberal salinista y construir una nueva economía de
bienestar social, tendrá que entrarle de lleno a la reforma al artículo 25 constitucional que definió De la Madrid en
1983 y que tuvo tres objetivos neoliberales: regresar la economía mixta que quebró la expropiación de la banca,
sentar las bases para la privatización
de empresas públicas y darle rango
constitucional a la empresa privada que vive de las utilidades especulativas y
no del servicio social.
La reforma del
25 constitucional --fortalecida con las reformas a los artículos 26, 27 y 28--
fue el pivote que hizo virar al
Estado de la Revolución Mexicana a un Estado neoliberal de mercado. Por cierto,
la reforma se hizo al vapor en el
congreso y fue promulgada el 3 de febrero de 1983, a escasos 65 días de haber tomado posesión. El operador de la reforma desde el
gabinete presidencial sobre el legislativo y cuya firma consta al calce de la
reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación fue Manuel Bartlett Díaz en su carácter de
secretario de Gobernación del gabinete delamadridista, por lo que le toca algo de la responsabilidad de haber
instaurado el neoliberalismo hoy maldecido.
Esa reforma
permitió la privatización de la banca, la venta de empresas públicas que conformaban
el sector paraestatal, la privatización del ejido, la constitucionalización de los empresarios, el Tratado de Comercio
Libre con los EE. UU., entre otros sectores que dejaron de ser del Estado de la
Revolución Mexicana. En este sentido, De la Madrid y Salinas construyeron el
Estado ecualizador, es decir, el
Estado que estabilizaba la relación con los empresarios como sector equiparable a las funciones sociales de
los sectores publico y social. Con este ascenso de los empresarios a rango constitucional, su papel en la
economía dejó de ser utilitaria, aunque en los hechos, de 1983 al 2018, los
empresarios siguieron rigiéndose por
la tasa de utilidad y no por el servicio social, como lo revelan las cifras de distribución inequitativa de la riqueza
social.
La clave de las
reformas de De la Madrid facilitaron
al gobierno de Salinas de Gortari la privatización
de empresas públicas para construir una nueva
clase empresarial desde el seno del Estado, como lo ejemplifica el caso toral de la entrega de Teléfonos de
México al empresario salinista Carlos Slim Helú para convertirlo en el hombre
más rico de México y entre los mas ricos del mundo. Lo mismo ocurrió con las
empresas siderúrgicas, bancarias, aéreas y turísticas que eran del Estado y se cedieron al sector privado, todas
ellas, por cierto, con un papel clave
en el modelo de desarrollo, aunque acreditadas en las reformas como “no
estratégicas ni prioritarias”.
Para revertir el modelo neoliberal
construido al amparo de las reformas de los gobiernos de De la Madrid y Salinas
de Gortari se requiere la reforma
del artículo 25 constitucional para regresar
al dominio del Estado sobre el desarrollo, ya no como rector pasivo sino como eje
de un modelo de economía social-publica. El modelo de economía mixta a nivel constitucional
obliga al Estado a incluir en la
planeación del desarrollo al sector privado, pero reconociendo que los
empresarios no son órdenes
religiosas que vivan para hacer el bien, sino que constituyen unidades de
producción que requieren de utilidades
para la reinversión.
El caso más sensible de la disputa por la rectoría
del modelo de desarrollo fue el sector financiero, cuyos bancos fueron expropiados en 1982 por causa de
utilidad pública y para dotar al Estado del preciado mecanismo de financiamiento del desarrollo, alejando
a los bancos de su modelo especulativo para el enriquecimiento de una casta.
Sin embargo, el gobierno de De la Madrid dejó que se pudriera el modelo de banca del Estado sin supervisiones estrictas
y los banqueros-funcionarios resultados más gastadores que los privados. Con ese pretexto, Salinas de Gortari privatizó la banca y construyó una
nueva plutocracia que hoy domina el financiamiento del desarrollo basado en
utilidades bancarias.
La 4T del
presidente López Obrador depende de
la reforma a las reformas constitucionales de De la Madrid y Salinas de Gortari
para liquidar al Estado neoliberal y
reconstruir el Estado social. Sin este Estado social, la 4T no podrá alcanzar sus objetivos.
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Política para dummies: La política es el arte de entender el pasado para
construir el futuro.
@carlosramirezh
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Contracolumna EL CAUDILLO PERVERSO
miércoles, 3 de junio de 2020
Pandemia y crisis: la situación hoy en México
La contrarrevolución de Salinas: Estado, Constitución e ideología (2/5)
Carlos
Ramírez
A lo largo del
periodo revolucionario-posrevolucionario 1911-1982, los giros de proyectos presidenciales se centraron en tres variables: las reformas
constitucionales, la caracterización del Estado y la ideología. La
contrarrevolución neoliberal de Carlos Salinas de Gortari operó sobre esos tres pivotes para liquidar a la
Revolución Mexicana y edificar una la transformación
estructural e ideológica de tipo neoliberal.
Los Estados
anteriores habían hecho modificaciones, pero dentro de los límites del Estado revolucionario como referente.
Cárdenas creó el capitalismo monopolista
de Estado con programas sociales, Miguel Alemán Valdés construyó el capitalismo
de mercado, Adolfo Ruiz Cortines
logró el Estado promotor del
crecimiento económico y Luis Echeverría apeló al Estado populista.
En el Plan
Global de Desarrollo 1980-1982, Salinas de Gortari --director de Política
Económica y Social de la Secretaría de Programación y Presupuesto-- dio por liquidado el Estado social y puso las
bases del Estado gestor de la
política económica y al mercado como el pivote
del modelo de desarrollo.
Las reformas
constitucionales de De la Madrid y Salinas redefinieron
al Estado. De la Madrid reformó el 25 constitucional para introducir el
concepto de “Estado rector del desarrollo”, pero sólo para acotarlo, no para darle nuevas responsabilidades económicas con
objetivos sociales, En una conferencia en la UNAM en 1985, Salinas de Gortari explicó esa reforma: pasar del Estado
como la arena de lucha de las clases al Estado autónomo (tesis de Theda Skocpol) de los grupos sociales. La
política social, por consecuencia, no
era producto de una definición ideológica, sino de la necesidad de atenuar
urgencias sociales para evitar
conflictos sociales por el bienestar. El Pronasol se enfocó al acceso a bienes
indispensables y a infraestructura comunitaria, no a redistribución social de la riqueza y el ingreso.
Las reformas
constitucionales de Salinas de Gortari terminaron de liquidar el proyecto histórico de la Revolución: privatizó el
ejido, reconoció a la iglesia, subordinó la economía mexicana a las necesidades
de los EE. UU. con el TCL, entregó al sector privado las empresas
propiedad de la nación, dejó al Estado como gestor de la empresa privada. Y en lo político, en 1992 borró el concepto de Revolución
Mexicana de los documentos del PRI y en su lugar introdujo el de “liberalismo
social” juarista, aunque del Juárez liberal que sentó las bases del capitalismo sobre los restos del México originario
indígena y popular.
Se trató, en
suma, de una nueva transformación
del proyecto nacional: pasar del revolucionario-posrevolucionario como
capitalismo populista, a uno neoliberal
de mercado sin Estado. De hecho, el proyecto neoliberal de Salinas de Gortari
fue una copia inescrupulosa del
proyecto conservador del PAN: bien
común en lugar de riqueza social, Estado subsidiario
o circunstancial en tanto la empresa privada se fortalecía y solidarismo sólo con los más pobres y
no política social de clase.
Para completar
el proceso de sustitución de
proyecto nacional, Salinas jaló al gobierno y a cargos políticos a los
economistas y politólogos conservadores
y neoliberales; los puso en las subsecretarías de planeación de todas las
secretarías de Estado y luego los hizo senadores y gobernadores. Desde 1979 a
1993, Salinas construyó la figura de
Luis Donaldo Colosio como su sucesor, lo puso en el PRI para operar reformas
ideológicas y debiera ser el continuador
del neoliberalismo en 1994-2000 y luego seguiría en la presidencia Ernesto
Zedillo para 2000-2006.
Sin embargo, en
su discurso del 6 de marzo Colosio envío el mensaje de que la prioridad de su gobierno --por un pacto
estratégico con el politólogo Manuel Camacho, pactado como su secretario de
Gobernación-- sería la reforma democrática
y el regreso a las políticas sociales, no
el mercado. Su asesinato corrigió desvíos, adelantó
tiempos y Zedillo llegó paras reforzar
el modelo neoliberal transexenal. La ruptura Zedillo-Salinas no fue por el neoliberalismo, sino por
la voz popular que culpaba a Salinas
del crimen y le reducía a Zedillo margen de credibilidad al nuevo presidente.
Como 4T, la contrarrevolución neoliberal Salinas de
Gortari dejó una estructura de
Estado que debe ser reformada en su totalidad para construir una 5T lopezobradorista.
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Política para dummies: La política es razón del Estado
@carlosramirezh
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