lunes, 17 de agosto de 2020

Contracolumna BUAP, EN DEFENSA DE LA AUTONOMÍA BARBOSA Y LA POLÍTICA DEL GARROTE



JOSÉ MARTÍNEZ M.


Ningún gobernador –ni aun el más crítico de la cuarta transformación como Enrique Alfaro, de Jalisco– ha recibido una humillación pública como el poblano Miguel Barbosa por parte del presidente Obrador.
Aunque Alfaro y Obrador mantienen fuertes diferencias políticas por los temas de la violencia, la pandemia y el tema fiscal, ambos fumaron la pipa de la paz en una de las recientes vistas del tabasqueño por territorio jalisciense. No ocurrió en el caso de Barbosa cuando Obrador acudió hace poco a Cholula y en un evento público ni siquiera lo saludó a sabiendas de que el gobernador poblano se maneja de manera caciquil.
Eso explica por qué Obrador trató a Barbosa de manera pueril, es decir sin interés, como un político de poco valor y sin importancia. Tan es así que Morena considera que en el caso de Barbosa se equivocaron y tarde que temprano le van a cobrar la factura.
Los excesos de Barbosa lo han llevado a implantar un estado de terror en Puebla. Desde el más humilde vendedor ambulante hasta los empresarios más encumbrados han sido víctimas de los abusos de poder de este conspicuo personaje.
Barbosa ha puesto en el centro de sus ataques a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla en un abierto atentado a la autonomía de la BUAP.
La BUAP es una de las principales universidades públicas del país que se ha ganado a pulso un lugar en el ámbito de la investigación científica y la formación académica de sus más de 100 mil estudiantes y de atender a miles de jóvenes universitarios aún en los lugares más apartados del estado.
Y todavía peor, Barbosa que se maneja de manera autoritaria se ha lanzado en contra del sistema educativo rebasando sus facultades constitucionales al tratar de apoderarse de las instituciones de enseñanza privada.
En el afán de mantener el control autoritario del estado Barbosa recurre a la política del garrote. Desde que asumió su mandato protagonizó una disputa con la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco, no obstante su pertenencia al mismo partido.
Así como pretender apoderarse por la fuerza de la Universidad para imponer a sus sicarios, Barbosa se hizo del control de la Policía en todo el estado. En la capital poblana la alcaldesa llevó a las más altas instancias legales del país su diferendo con el gobernador. La Suprema Corte de Justicia de la Nación negó la suspensión a las autoridades municipales y Barbosa mediante un decreto asumió el pleno control de la Policía Municipal.
Mediante ese control Barbosa ha implantado un estado de terror basado en el abuso de la fuerza pública y centenares de vendedores ambulantes que trabajan para subsistir en medio de la pandemia han sido tratados de manera criminal, usando incluso cárceles clandestinas como castigo violando los más elementales derechos humanos.
Ante la impunidad que priva en el estado de Puebla, los delitos se han disparado mientras el gobernador ha minimizado la crisis de seguridad que prevalece.
Cuando los periodistas le cuestionaron sobre el tema de los femenicidios, el gobernador Barbosa negó que se tratara de un asunto grave y burlonamente señaló que las desapariciones de decenas de mujeres, eran asuntos menores porque se trataba de personas que se fugan con los novios.
Puebla ocupa el cuarto lugar nacional en los delitos de femenicidios, pero ante la frivolidad para tratar la gobernanza y garantizar la paz social, decenas de miles de jóvenes –la gran mayoría estudiantes de todo el estado– salieron a protestar en contra del gobernador.
Fue así que en el mes de marzo más de 150 mil alumnos de más de 80 instituciones de educación superior de todo el estado realizaron la marcha de protesta más numerosa en toda la historia de esa entidad.
Jamás ningún gobernante había recibido tal repudio por los altos niveles de violencia e inseguridad pública.
La misma comunidad estudiantil ha manifestado su rechazo en contra de Barbosa por su intromisión en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla a donde pretende imponer a políticos ligados al partido Morena con el propósito de desarrollar un “experimento” político al estilo de las universidades venezolanas donde los estudiantes son parte de las fuerzas de defensa del régimen político.
Forzado por las circunstancias de la muchedumbre estudiantil, Barbosa se comprometió a atender los casos de decenas de femenicidios, muchos de ellos de mujeres jóvenes universitarias.
El Comité Estudiantil Universitario espera emprender mayores movilizaciones si el gobernar se sigue conduciendo arbitrariamente y minimizando los problemas del estado, como es el tema de la seguridad pública.
Mientras tanto, en las cárceles municipales y la penitenciaria estatal se han registrado presuntos “suicidios”, aunque en realidad se trata de viles asesinatos a consecuencia brutales golpizas en contra de reos y presuntos delincuentes que enfrentan procesos penales.
En cuanto a la Universidad (BUAP), Barbosa no quita el dedo del renglón y ha declarado una guerra sucia en contra de las autoridades universitarias que se han negado a conducirse de manera servil ante el gobernador.

De ello nos ocuparemos mañana en este mismo espacio.

domingo, 16 de agosto de 2020

Contracolumna • SLIM, LOS ENGAÑOS DE LA VACUNA • EBRARD Y OBRADOR FALSOS HÉROES


JOSÉ MARTÍNEZ M.


Cuando el magnate Carlos Slim anunció su apoyo para desarrollar una vacuna para el combate contra el Covid irrumpieron los aplausos. Las señoras no dejaban de expresar su agradecimiento:
-Qué hombre tan noble.
-Va a salvar muchas vidas.
-Qué hombre tan generoso.
-Es un primor.
Nadie duda del toque emprendedor y de la visión para los negocios de Carlos Slim, pero la filantropía del magnate es otra cosa.
Las suspicacias afloraron cuando Slim anunció su apoyo para la tan ansiada vacuna para combatir el Covid.
Bisnes son bisnes y Slim lo sabe.
Se trata de una auténtica añagaza de parte de Slim. Es decir, se utiliza a la vacuna con habilidad y astucia para engañar y conseguir algo.
Y si algo tiene Slim es saber estar con Dios y con el diablo.
La relación Slim – Obrador es de amor y odio, pero en política como en la guerra todo se vale.
Pero vayamos por partes.
Slim está dispuesto a invertir en el financiamiento de la investigación pero la distribución del producto es otra cosa.
En principio se ha dicho que la mencionada vacuna no tiene fines de lucro. Eso suena bien en el discurso.
Si bien Slim hasta ahora ha dicho que no espera ganancias económicas, está claro que espera dividendos políticos y contratos con el gobierno de la cuarta transformación.
Más allá del tinte filantrópico se trata de una jugada maestra con estricto sentido político-electoral.
Para empezar el asunto suena a propaganda política.
Marcelo Ebrard asegura que la producción de la vacuna comenzará en noviembre próximo. Y el presidente Obrador ya alzó la mano como si su gobierno fuera el de la iniciativa. Pero eso es falso.

Muchos ignoran que Marcelo Ebrard fue empleado de Carlos Slim.

Ebrard estuvo en la nómina de Carlos Slim durante un buen tiempo, luego de que fue removido por el presidente Fox de la jefatura de la policía capitalina en el año 2004, tras el linchamiento de tres agentes federales en San Juan Ixtayopan, en Tláhuac. En los hechos perdieron la vida el subinspector de la desaparecida PFP Víctor Mireles Barrera y el suboficial Cristóbal Bonilla Martín y resultó gravemente lesionado el suboficial Edgar Moreno Nolasco.
Los tres agentes trabajaban para la Coordinación General de Inteligencia para la Prevención del Delito quienes fueron confundidos con secuestradores.
Los policías al mando de Ebrard no acudieron a tiempo en auxilio de los agentes de la PFP y los pobladores lincharon a dichas personas.
Fue entonces que Ebrard al quedar sin empleo encontró cobijo bajo la sombra piadosa de Slim y lo puso a trabajar bajo las órdenes de Héctor Slim Seade, actual director de Telmex, en la fundación para el Centro Histórico.
Y como amor con amor se paga, Ebrard ha sabido ser generoso con Slim a quien le ha entregado jugosos contratos tanto de la policía como cuando fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México.
La construcción de la línea 12 del Metro es un ejemplo de ello, así como la renta de miles de patrullas, venta de pólizas y seguro de vida para el personal policíaco, equipamiento digital de cámaras de vigilancia en toda la ciudad y los famosos C 4, en fin.
Vaya, hasta Ebrard y Slim en alianza política se dieron el lujo de traer al exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani a quien pagaron una millonaria fortuna por una simple consultoría sobre seguridad pública.
Ahora Ebrard dice que gracias al acuerdo entre los gobiernos de México y Argentina, el laboratorio AstraZeneca y la Fundación Carlos Slim tendrán antes de que concluya el año la famosa vacuna contra el coronavirus.
Slim dice que “urge” la vacuna para “salvar vidas”. Si tanto le interesara pudo haber hecho muchas cosas a tiempo no ahora que van ya cerca de 60 mil muertos y otras miles se encuentran en el patíbulo de Gatell.
A principios de junio Slim donó 40 millones de dólares de su inconmensurable fortuna para equipamiento médico. Una bicoca frente a las ganancias multimillonarias que ha obtenido a lo largo de los últimos 30 años con la concesión telefónica que incluso lo posicionó durante cuatro años consecutivos como el hombre más rico del mundo.
La donación de Slim fue infinitamente menor a la que hizo Jack Dorsey, uno de los socios fundadores de Twitter, al facilitar 1,000 millones de dólares, la cuarta parte de su fortuna, para ayudar a los enfermos de Estados Unidos por la pandemia.
Ahora Slim aparece de nueva cuenta como el “gran” benefactor, ¿pero a cambio de qué? Ya sabemos que Slim no es un alma caritativa y todo lo ve en sumas y restas privilegiando siempre el efecto multiplicador en su beneficio.
Se trata de una jugada maestra entre Slim y el gobierno de Obrador gracias a los oficios de Ebrard quien busca así sumar puntos a su favor con miras a las elecciones del 2024 y mientras abona el camino para los comicios del 2021.
Al final todos felices y contentos.
Primero los ricos y al último los pobres, como en los cuentos chinos donde siempre triunfan los villanos sobre los buenos.

Relación de México con EE UU, sólo en perspectiva de seguridad nacional

 

 

Carlos Ramírez

 

Al final de cuentas a México no le importa quién gane las elecciones presidenciales en los EE UU. Las relaciones de subordinación, dependencia y seguridad nacional se fijan en la Casa Blanca, sea quién sea el presidente y están enmarcadas en los marcos de subordinación fijados por el Tratado comercial en sus dos versiones.

Los presidentes de los EE UU lo entienden muy bien porque la función política de la Casa Blanca es la de moverse en los referentes de la seguridad nacional expansionista del imperio estadunidense. Para los EE UU la seguridad nacional es ideológica, de dominación militar y económica, ahora determinados por el conflicto con China, Rusia, Corea del Norte e Irán.

México no pinta en el mapa de inteligencia y seguridad nacional de los EE UU, tanto en sus niveles civiles como militares. Importa, sí, en los asuntos comerciales del Tratado porque somos la parte maquiladora de su producción, que lo mismo puede ser China que Vietnam. El mercado de consumo de 120 millones de mexicanos es engañoso por la baja capacidad de compra del mexicano. Y la migración ilegal es un asunto de enfoque terrorista.

A México le fue bien con Trump gracias al tropiezo del presidente Peña Nieto en octubre del 2016 al darle la noción de presidenciable en su visita como candidato, pero ante el error estratégico de la demócrata Hillary Clinton que no vino para evitar un apuntalamiento al presidente Peña Nieto. Los cuatro presidentes que ocuparon poco más de un cuarto de siglo --Bush Sr., Clinton, Bush Jr. y Obama, de 1989 a 2016-- sacaron a México de su mapa estratégico. Y en ese periodo, los enfoques estratégicos y de seguridad nacional de México sobre los EE UU fueron fijados por la Doctrina Negroponte de archivar la historia basada en el conflicto histórico del robo de la mitad del territorio mexicano en el siglo XIX por el pragmatismo de la vecindad de mercado comercial.

Ayuda a esta desideologización de la política exterior mexicana el hecho de que las relaciones internacionales también perdieron los referentes ideológicos con la derrota soviética en 1989-1991. Y China, Rusia, Corea del Norte e Irán no andan en una disputa ideológica sino de dominación económica, tecnológica y comercial.

En este escenario se localiza la elección presidencial en los EE UU en noviembre próximo. La polarización Trump-Biden interesa a los estadunidenses en función de enojos contra el estilo atrabancado de Trump, contrastado ahora con el perfil timorato de Biden. Las posibilidades mexicanas de arrancar más concesiones comerciales a los EE UU dentro del Tratado dependerán de las habilidades de negociar cuestiones concretas, sea quien sea el presidente.

Los temas de seguridad bilateral se resumen al crimen organizado y los migrantes ilegales por la penetración de terroristas, pero México seguirá cediendo en todo lo que pida Washington.

Y la influencia de México en los migrantes legales e ilegales en los EE UU es prácticamente nula, en función de que todos salieron huyendo de la crisis de México y del fracaso económico. Los migrantes van a votar en función de sus propios intereses de legalización o de no-persecución policiaca con fines de deportación.

De aquí que el realismo político mexicano en su relación con los EE UU se basa en no conflictuar temas, en aceptar todas las exigencias de la Casa Blanca, en intensificar el comercio, en eludir compromisos reales con los mexicanos legales e ilegales en territorio estadunidenses y en salirse de los conflictos partidistas locales.

El modelo es el de la inevitabilidad histórica de dos naciones fronterizas, en términos de que al final de cuentas el poderoso tendrá que lidiar y cargar con la nación débil. Quiera o no.

 

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Política para dummies: La política exterior es el reflejo del fracaso de la política interior.

 

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BUAP ­– SPR CONVENIO DE DIVULGACIÓN DE CONTENIDOS EDUCATIVOS

 


BUAP ­– SPR CONVENIO DE DIVULGACIÓN DE CONTENIDOS EDUCATIVOS

 

Para fortalecer el sistema educativo ante los retos derivados por la crisis sanitaria, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano coordinarán esfuerzos en beneficio de las audiencias de “Radio BUAP” y “TV BUAP” con cobertura en las ciudades de Puebla, Cholula y Tehuacán.

Se busca ampliar el acceso a un mayor número de contenidos de alta calidad, al igual que las audiencias de los medios públicos coordinados con el Sistema Público de Radiodifusión que se integra, entre otras medios de comunicación, por Canal Once, Canal Catorce, Canal 22, IMER y Radio Educación, tanto en el sistema abierto de la televisión como por el sistema de paga.

Este modelo se busca replicar en buena parte del país para reforzar el sistema educativo ante la crisis actual que impide las clases presenciales.

El Rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla Alfonso Esparza Ortiz y el presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), Jenaro Villamil Rodríguez firmaron un convenio de colaboración mediante el cual harán posible el intercambio de contenidos audiovisuales y radiofónicos a través de BUAPTV, así como la coproducción de contenidos.

Leticia Araceli Salas Torres directora de Canal Catorce suscribió el convenio, con el cual se sumarán esfuerzos para producir y promover contenidos educativos, culturales y científicos entre la sociedad poblana.

La transmisión de los contenidos educativos se hará a través del internet, las plataformas digitales y servicios OTT, como la aplicación gratuita para dispositivos móviles del Sistema Público de Radiodifusión y MXPlay.

El compromiso institucional contempla la producción y coproducción de contenidos audiovisuales y radiofónicos, así como compartición de infraestructura, equipos y herramientas tecnológicas del SPR y la BUAP.

Desde algunos años la BUAP a través de la Dirección de Divulgación Científica desarrolla actividades para fomentar la cultura de la investigación científica entre sus estudiantes y difunde entre la comunidad universitaria y la sociedad los trabajos científicos con el propósito de despertar el interés de los jóvenes a través de la divulgación y hacer comprensible la relación entre ciencia y sociedad, sensibilizando a la población sobre el papel fundamental de la investigación científica en el desarrollo social y económico de nuestro país, de acuerdo al director José Eduardo Espinosa Rosales.

A continuación presentamos el Programa de Fomento a la Investigación para Estudiantes a cargo de Dirección General de Divulgación Científica.

Objetivos

  • Fomentar la vocación por la investigación científica y humanística en los estudiantes de licenciatura y educación media superior mediante estancias de trabajo con investigadores de la BUAP y de otras instituciones.
  • Estimular el talento de nuestros jóvenes a través del desarrollo de proyectos de investigación propuestos por los investigadores.
  • Vincular a los jóvenes con el trabajo de investigación.

Metas

  • Captar un mayor número de estudiantes de nivel bachillerato a programas de licenciatura con baja demanda.
  • Incrementar la incorporación de estudiantes a programas de posgrado a partir de las experiencias obtenidas en su trabajo de investigación.

Programas Específicos

Programas Externos en Coordinación

PROGRAMA DE DIFUSIÓN DE ACTIVIDADES CIENTÍFICO CULTURALES

Objetivos

  • Despertar el interés de los jóvenes por la ciencia, las humanidades y la cultura a través de diversas actividades de divulgación durante el año.
  • Fomentar el interés de los jóvenes por la lectura y el conocimiento científico.
  • Dar a conocer las investigaciones que se desarrollan en nuestra Institución a la comunidad en general.

Metas

  • Dar a conocer, a diversos niveles educativos, un panorama general de la ciencia, sus metas y alcances, que se hace en nuestra universidad.
  • Incrementar el número de participantes en el concurso Nacional "Leamos la Ciencia para Todos"
  • Reconocer el talento y el desempeño de los universitarios a través de un estímulo económico.
  • Alcanzar la participación del mayor número de estudiantes en los distintos programas.
  • Vincularse con otras Instituciones participantes en los programas de divulgación y difusión científica.
  • Elevar el nivel de discusión, científico, cultural, entre la comunidad poblana.

Programas Específicos

Programas Externos en Coordinación

PROGRAMA DE FORMACIÓN PROFESIONAL

Objetivos

  • Dar a conocer temas de actualidad en Ciencia y Tecnología a Docentes de todos los niveles educativos y público adulto en general, mediante la realización de conferencias, talleres y seminarios.
  • Apoyar la formación profesional con enfoque de género.

Metas

  • Incrementar en cantidad y calidad, la capacidad de divulgación científica y tecnológica.
  • Fortalecer la formación profesional que permita facilitar la inserción en el mercado laboral.

sábado, 15 de agosto de 2020

Contracolumna • GATELL, UN PÁJARO DE MAL AGÜERO • AMLO Y LA POLITIZACIÓN DE LA PANDEMIA


 

JOSÉ MARTÍNEZ M.

Como la mayoría de los países vivimos una crisis profunda y prolongada. El Covid -19 nos vino a cambiar la vida a todos. La pesadilla comenzó con el primer brote a principios de diciembre en la ciudad de Wuhan. A finales de ese mes el gobierno de China reportó a la Organización Mundial de la Salud la existencia de un virus desconocido que de inmediato comenzó a extenderse por todo el mundo.
En México se reaccionó tarde y se menospreció su impacto. El último día de febrero el Consejo General de Salud –la máxima autoridad sanitaria del país– determinó actuar, toda vez que se presentó el primer caso en el país.
Lo peor estaba por venir.
Surgió la figura de Hugo López Gatell con sus informes sobre los estragos de la pandemia. Para variar, el presidente Obrador minimizó la crisis sanitaria y comenzó a politizar el tema.
El gobierno de Obrador no tenía conciencia del impacto que el coronavirus iba a traer al país.
Cien años atrás, la gripa española dejó a México tantos muertos como los caídos en la Revolución.
Entre 1918 y 1920 medio millón de personas perdieron la vida en nuestro país a consecuencia de esa gripe que dejó 50 millones de muertos a lo largo y ancho del mundo.
Años atrás, a finales del siglo XIX y principios del XX (1883 y 1902), nuestro país pudo superar lo que parecía una inminente catástrofe sanitaria cuando en Baja California se presentó una epidemia de fiebre amarilla y peste bubónica. Por fortuna se pudo contener gracias a las condiciones geográficas por lo cual el saldo fue de mínimo impacto.
Pero ahora, en pleno siglo XXI en medio de la catástrofe global emergieron dos conspicuos personajes en el peor momento con el peor gobierno de la historia: Gatell y Obrador.
Todos ya sabemos los resultados de su “estrategia” y los malabares mediáticos en los que han incurrido para justificarse y eludir sus responsabilidades.
Desde luego Gatell y Obrador alegan que la responsabilidad de las decenas de miles de muertos no es de ellos.
Hay elementos jurídicos para responsabilizar a Gatell por el manejo criminal de su “estrategia” y Obrador también debería ser juzgado por omisión y por complicidad por avalar las puntadas de su epidemiólogo de cabecera.
Moralmente Obrador es responsable porque rompió la disciplina interna de su gobierno y puso el mal ejemplo por negarse a usar un cubrebocas. Tan disparatado ha sido su “argumento” de usar dicho artefacto hasta que se “acabe la corrupción”.
Los científicos, como el mexicano Mario Molina premio Nobel de Química, como muchos otros expertos, han recomendado el uso del cubrebocas. No se trata de ninguna ocurrencia, es una recomendación seria y sustentada en evidencia científica.
Pero el presidente Obrador quien menosprecia a los científicos y detesta a cualquier inteligencia, ha optado por conducirse no chabacana sino irresponsablemente.
Lo suyo, lo suyo no es gobernar y predicar con el ejemplo. No tiene ni la más remota idea de lo que significan las políticas públicas. Él se rige por sus ocurrencias.
Comenzó a chacotear con sus famosas estampitas religiosas y sus fetiches como un trébol de la suerte como parte de su “protección” contra sus enemigos y su salud.
Y ha terminado por echarle la culpa a la chatarra y al consumo de los refrescos como responsables de las causas mortíferas de la pandemia. Ya sabemos que esos productos son nocivos para la salud, pero Gatell y Obrador no son nutriólogos y eso sí son consumidores de tortas de tamal, que es lo mismo.
En el fondo se trata de una guerra disfrazada contra los grupos empresariales productores de golosinas, chatarra y refrescos. Pero es un tema permanente de las autoridades de Salud y Educación y de la Procuraduría del Consumidor.
Vaya, el propio Obrador fue empleado de la Profeco en los inicios de esta institución.
Se trata más bien de atacar a los empresarios de Monterrey que están detrás del Frente Nacional Ciudadano, al que todos identifican como FRENA y que ha ido replicando el todo el país y que cada vez es más creciente y organiza actos hostiles a donde quiera que vaya el presidente Obrador.
En eso consiste la politización de la pandemia, en un ajuste de cuentas desde el poder contra quienes presuntamente “conspiran” para derrocarlo.
Todos identifican al grupo Femsa (Fomento Económico Mexicano) al que pertenece Gilberto Lozano quien acaudilla el movimiento anti-Obrador. El grupo Bimbo –un conglomerado de escala mundial– tampoco comulga con la ideas del gobierno obradorista.
No es una posición nueva, en otras etapas del país, ha ocurrido lo mismo cuando los empresarios se han confrontado con el gobierno.
Pasó abiertamente con los gobierno de Cárdenas, Echeverría y López Portillo.
En medio de las aguas revueltas del coronavirus ha emergido la figura de Carlos Slim como el “salvador” de la patria con la famosa vacuna, pero esa es otra historia que abordaremos en este espacio, como parte de la politización de la pandemia.
Lo que sí es cierto es el papel de Gatell como un pájaro de mal agüero, contra quien se debe de actuar con la ley en la mano por el manejo criminal de la pandemia.
Y el presidente Obrador debe asumir su responsabilidad. No basta con un minuto de silencio y promulgar un decreto en memoria de las víctimas, cuando jamás ha puesto un pie en un hospital. Hacerlo ahora es demasiado tarde, sería un acto de cinismo con ribetes políticos.

jueves, 13 de agosto de 2020

Biden-Harris, el imperialismo bueno, pero imperialismo militar y económico

 


Carlos Ramírez

 

El primer discurso de presentación de la senadora Kamala Harris como candidata demócrata a la vicepresidencia de los EE UU en nada se diferenció del modelo republicano de administración del imperio estadunidense. Pero los votantes y muchos de los analistas extranjeros siguen pensado en la existencia de un imperialismo bueno: Trump es el imperialista atrabancado y Biden-Harris son imperialistas misericordiosos, pero los dos son imperialistas.

Lo que se vota en cada elección presidencial es el estilo de los candidatos y en él de manera sobresaliente el discurso. Pero en el fondo, todos los políticos estadunidenses han llegado a los diferentes niveles del Estado para mantener el american way of life o modo de vida estadunidense. El confort y la riqueza es producto del modelo imperial de expoliación interna y de otras naciones.

La diferencia entre Trump y Obama, por ejemplo, es de imagen; el primero es grosero, arrogante, racista, irrespetuoso; el segundo ofreció indicios de humildad al saludar a un empleado de limpieza de la Casa Blanca o a un marine de su guardia de escolta. Pero los dos, como todos los presidentes anteriores, garantizaron el funcionamiento militar imperial, desde Corea a mediados del siglo pasado hasta ahora en el medio oriente.

Obama prometió regularizar a los hispanos ilegales y se olvidó de la promesa, y hoy Biden dice que sí les otorgará estatus oficial legal. Sin embargo, la decisión le toca al Congreso y no a la presidencia y de todos modos tampoco se cumplió el compromiso con una mayoría demócrata en la cámara baja. La guerra de Bush Jr. contra Irak basada en inteligencia falsa de Inglaterra y la CIA fue aprobada por los entonces senadores Barack Obama y Hillary Clinton porque respondía a los intereses del imperio.

Los presidentes de los EE UU son titulares del poder ejecutivo del Estado de Seguridad Nacional. Es decir, la principal función de la Casa Blanca y de sus habitantes es la de mantener la centralidad estadunidenses en el mundo y someter a todas las naciones a las necesidades de los estadunidenses, incluyendo a los que votan liberales y los que apoyaron al socialista Bernie Sanders. La seguridad nacional estadunidense es el bienestar del 70% de los estadunidenses que disfrutan de los placeres del capitalismo.

El gran enigma no resuelto en la policía estadunidense sigue latente: explicar porque el racista, imprudente, atrabiliario y atrabancado Donald Trump ganó las elecciones del 2016 si Hillary Clinton representaba la herencia moral, social y de imagen de Obama. El voto hizo pasar a los EE UU del día a la noche. Un intento de explicación radica en el voto del estadunidense resentido contra el Estado, contra la burocracia y contra los políticos, y hoy Biden y Harris representan ese perfil que fue repudiado hace cuatro años.

Lo que los habitantes del mundo deben entender radica en el hecho de que no hay imperialismo malo ni imperialismo bueno, sino que existe una sola categoría de funcionamiento determinista de los EE UU: el imperialismo expoliador que vive de la exacción de recursos de naciones y ciudadanos pobres. Todavía hay personas fuera de los EE UU que añoran a Obama, pero sin aportar ni un solo dato que probara que hizo algún programa social para los pobres. El entusiasmo de 2008 por la victoria de Obama se convirtió en resentimiento social en el 2016.

Trump y Biden ya dejaron claro que la salida de la crisis económica y social de los EE UU pasará por la exacerbación de la explotación comercial y racial de otras naciones. Los demócratas liberales en el Congreso avalaron las reformas al Tratado Comercial con México de Trump porque beneficiaban a los EE UU y sometía más la economía mexicana a las exigencias de la economía estadunidense. La mayor deportación de mexicanos ocurrió no con Trump, sino en los dos periodos de Obama.

El enfoque analítico mexicano sobre las elecciones estadunidenses debiera de salirse de la dialéctica buenos/malos y centrarse en la racionalidad de la dinámica de explotación económica. La sociedad estadunidense, bases y élites, se mueve por tres resortes: la codicia, la competencia y la expoliación. Si Biden y Harris ganan las elecciones, gobernarán con menos groserías y más urbanidad, pero con los mismos objetivos de explotación económica y de dominio militar y sin modificar la estructura interna de desigualdad social que quita a los muchos para mantener a los pocos.

 

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Política para dummies: La política es el ejercicio del poder y el poder es la dominación del otro.

 

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Contracolumna • ¿POR QUÉ NO RENUNCIA? • UN SEXENIO PERDIDO

 




JOSÉ MARTÍNEZ M.

La incompetencia del presidente Obrador está fuera de toda duda. Es imposible que a estas alturas de su gobierno remonte la gran crisis que agobia al país. Las metas que se trazó difícilmente se cumplirán. 
Cuando presentó su Plan Nacional de Desarrollo prometió las perlas de la virgen. Lo peor que pudo hacer fue meter su mano en la elaboración del documento. No había ninguna necesidad de hacerlo y desestimó el trabajo de los expertos. 
Un presidente que no entiende cómo funciona la economía y que se rige por sus ocurrencias. Simplemente no tiene la capacidad de análisis porque no está preparado para ejercer un cargo de tal envergadura. 
Lo dijo sin rubor: “salgo al escenario todas las mañanas y hablo de lo que siento. No analizo”.
Lo mismo ocurre en sus juntas de trabajo. En las reuniones no deja hablar a su equipo de colaboradores y cuando hablan, no los escucha y termina por imponer sus caprichos. 
Una y otra vez cuando presenta sus informes a lo largo del año hace cuentas alegres y aburre. Sus informes se convierten en un fastidio como sus mañaneras. 
Se ha pasado todo el tiempo quejándose de las pasadas administraciones y su cantaleta es la misma. Todo es culpa de la corrupción. 
Lo más sensato es que renuncie. Que se vaya. 
En cualquier empresa cuando un ejecutivo no entrega resultados y pone pretextos para todo es echado a patadas. 
Obrador está obligado a rendir cuentas a los mexicanos. Debe transparentar su gobierno. Por desgracia reina la opacidad. Pero él siempre alega para todo que tiene otros datos.
Cuando llegó al poder prometió resultados y se comprometió a transformar el país en una auténtica democracia. Lo primero que iba hacer –según él– era implantar un nuevo régimen en sustitución “del modelo neoliberal neoporfirista” para resolver la corrupción, la inseguridad y la violencia. 
En todo ello ha fallado. Los resultados, hasta ahora, son incluso peor que los de sus antecesores. 
“Vamos por el camino de todo nuevo”, prometió cuando señaló que el país llevaba 36 años “sin un plan de desarrollo apegado a nuestras necesidades”. 
Lo que importa a la gente –decía Obrador– es saber cómo se va a reactivar la economía, cómo se va a garantizar el bienestar de los mexicanos.
Vamos acabar –insistía– con las llamadas reformas estructurales, se va a priorizar el bienestar y no el lucro.
“La Cuarta Transformación significa un cambio de mentalidad… una revolución de las conciencias”. 
Para él, todo estaba mal a partir de la llegada de los tecnócratas al poder desde el sexenio de Miguel de la Madrid pasando por la alternancia del PAN hasta llegar a Peña Nieto con el regreso del PRI a Los Pinos. 
Todo quedó en palabrería. En lugar de transformar al país, hay un severo retroceso. En términos prácticos el gobierno de Obrador en materia económica es más neoliberal que las administraciones anteriores. En lo político es más populista que los gobiernos de Echeverría y López Portillo. 
En la práctica todo es improvisación comenzando por las peroratas de las mañaneras y las acciones de gobierno, los ejemplos más claros son la “estrategia” para enfrentar la crisis sanitaria y la política de seguridad para enfrentar la violencia del crimen organizado.
No se puede hablar de grandes logros, cuando la cruda realidad nos anticipa que el de Obrador será un sexenio perdido.
En materia económica se registra el peor de los escenarios. Obrador recibió al país en una situación inmejorable tanto en las reservas del Banco de México como el Fondo de Estabilización.
Lo malo es que se han tomado decisiones de política económica equivocadas con obras polémicas como la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el Aeropuerto de Santa Lucía.
El modelo que pretendía Obrador era el de continuar por la senda del llamado “milagro mexicano”, pero resultó un espejismo a la hora de enfrentarse a la realidad.
Sin experiencia mínima en materia económica y con enormes prejuicios por el tema del Fobaproa, Obrador sigue anclado en el pasado, por lo que su falta de visión hace prácticamente imposible que se tomen las medidas adecuadas para amortiguar el impacto negativo de la economía derivado de la crisis provocada por la pandemia. Por ejemplo, equivocadamente no se recurre a la deuda pública para obtener recursos a menor costo y reactivar la economía.
Estamos en el peor momento con el peor gobierno y con el peor presidente que se recuerda. Cada vez es mayor la evidencia de su incompetencia, la eficacia del discurso obradorista ha ido minando. 
Se suponía que la cuarta transformación traería nuevas ideas y expresiones, pero la ideología y el lenguaje están anclados en el pasado.
Es significativo el vacío como la interpretación de los símbolos, las imágenes, los mitos y las evocaciones. 
Es pertinente que el presidente contemple su renuncia. No es descabellado asumirlo. El país reclama un verdadero liderazgo no un político charlatán que sale al escenario a ver qué se le ocurre todas las mañanas con un discurso hostil e irrespetuoso contra quién sea.
Ya basta de la repetición de conjuros.
Es imposible que el presidente se vaya a dormir todas las noches como una fresca lechuga soñando que las decenas de miles de víctimas mortales de la pandemia y de la violencia son un “montaje”.