jueves, 2 de abril de 2020

CORONAVIRUS MEXICO : Ya estamos en FASE 3


Aunque el gobierno de México aún no lo hace de manera oficial, el país ya se encuentra en Fase 3 del Coronavirus. No es un asunto de calendarios, sino un problema de salud pública por emergencia sanitaria.
La pregunta es:
¿Qué significa Fase 3 por contingencia de coronavirus en México?
Es el momento en que se pone en marcha el protocolo sanitario más drástico como la cuarentena generalizada. Eso es lo que ya está ocurriendo.
Luego de que México permanece en Fase 2 por pandemia de Covid-19 desde el pasado 24 de marzo, han surgido dudas respecto a cuándo el Gobierno declarará la Fase 3 o Escenario 3 y en qué consiste.
La Fase 3 está caracterizado como epidémico, en este escenario hay brotes regionales y dispersión nacional de la enfermedad. Los casos se estimarán en miles, aunque de los cuales la mayoría serán con síntomas leves, cerca del 12 por ciento con síntomas graves y el seis por ciento o menos casos muy graves.
Al aplicarse el escenario 3 en un país o localidad se especifica, al igual que en la Fase 2
• No saludarse de beso ni de abrazo
• Se suspenderán los eventos en espacios públicos cerrados como cines, estadios, etcétera (Esto también ya ha sido aplicado en varias localidades de México).
• Se suspenderán los eventos públicos en espacios abiertos como playas, plazas comerciales, parques y otros.
• También se suspenderán las clases en todos los niveles (Algo que también ya se aplica en varias ciudades y municipios de México).
• Por último, se suspenderá cualquier tipo de actividad en centros de trabajo que presenten algún brote activo.
• Se realiza una cuarentena generalizada.
En la etapa epidemiológica, Fase 3 o escenario 3 el virus afectará a miles de personas en varias localidades. Es el momento en que se pone en marcha el protocolo sanitario más drástico como la cuarentena generalizada.
¿CÓMO SE TRANSMITE EL CORONAVIRUS COVID-19?
Existen al menos dos mecanismos de transmisión: Número uno, a través de gotitas, estas gotas se producen cuando, por ejemplo, hablamos, tosemos y demás. Las gotas probablemente estén en mesas, sillas, ropa y demás objetos que utilizamos a diario, es necesario desinfectarlos con gel antibacterial y lavarnos las manos al menos 20 segundos cada que tocamos un objeto que pudo haber sido salpicado por esa saliva.
El siguiente punto de transmisión es a través de un contacto, que puede ser directo con la persona que tiene síntomas y que tiene la posibilidad de transmitir del virus o bien a través de un contacto indirecto.
Recuerda al estornudar o toser hacerlo de etiqueta, ya sea en pañuelo desechable y desechar ese pañuelo y después hacer la higiene de manos, o bien utilizar la parte interna del codo.
Lo más importante en este momento es continuar además con la sana distancia y permanecer en casa.
(Con información del periódico Excélsior)

Depresión si no hay apoyos, las fases peligrosas y Murat-Morena





Carlos Ramírez


@carlosramirezh




1.- Como la nación más golpeada por las muertes de la pandemia del COVID-19, España anunció un vasto programa de apoyo a personas y empresas para disminuir el efecto devastador del parón de la economía y aún así provocó en dos meses la pérdida de 900 mil empleos.

España reaccionó tarde y el daño estará en PIB, empleo y bienestar. La lógica de España debiera ser atendida por México: la recaudación para financiar el funcionamiento del Estado, sus funcionarios y los programas asistencialistas depende del crecimiento económico que permita a las empresas pagar salarios e impuestos.

El círculo perverso de la economía ocurre cuando el Estado se preocupa sólo por su recaudación, sin atender al hecho racional que los impuestos salen de la actividad productiva de las empresas. El abandono de personas y empresas sin apoyo público --hasta Obama lo hizo en el 2009-- regresará como búmeran perverso en forma de recesión y --toquen madera-- depresión.

Si no hay apoyo a empresas y personas con subsidios de pagos y condonaciones, la economía se hundirá abajo del -5% por dos o tres años, destruirá parte de la planta productiva y la reconstrucción económica será más costosa.

En España suspendieron lanzamiento por falta de pago de alquileres, prohibición de cortes de luz por falta de pago, garantizaron por ley pago de salarios a trabajadores que no vayan a fabricas y empresas, diluyeron juicios de moratoria en hipotecas, moratoria en pago de créditos al consumo, 600 millones para reforzar servicios sociales, aplazamiento de pago de deudas de empresas, prohibición legal de despidos apuntalamiento de liquidez de empresas.

En México, el presidente López Obrador negó apoyos y condonaciones a empresas y personas y señaló que la recaudación --que depende del PIB positivo-- irá a sus programas sociales. Hasta hoy, el escenario del PIB es de desplome de -4% a -8%. Y sin PIB, no habrá para pagar impuestos. La clave de la crisis económica radicará en tres puntos: el tiempo de vigencia del desplome económico, un programa de choque para reactivar la economía y apoyos para evitar quiebra de empresas y de personas.

3.- México ya se encuentra en fase 3. Al dictar medidas de distanciamiento cuando el contagio era ya comunitario y no importado, los infectados han estado multiplicándose de manera geométrica. El confinamiento o cuarentena en curso no es medida ofensiva, sino de contención. Y se aplica con autoridad --como en España. Italia y otros países-- o el virus seguirá escupiendo a miles de personas en calles y negocios abiertos. Luego vendría la fase 4 más como registro de multiplicación de infectados y fallecidos, como en España, Italia y los EE. UU., sin que las políticas sanitarias puedan evitarlo porque el virus habrá rebasado la capacidad de control de las autoridades.

Y las fases siguientes serán sólo de levantamiento de fallecidos y de espera que el virus se disuelva en el aire. Los sistemas de salud estarán rebasados y los hospitales y morgues serán insuficientes. Y aquí hay que registrar un dato: las morgues locales hoy no se dan a vasto con los miles mensuales de muertos por la inseguridad y ahora les llegarán los fallecidos por el virus.

3.- En medio de todo, la vida política sigue su curso. Los partidos y los políticos están preocupados por las elecciones legislativas federales, las votaciones por quince gobernadores y desde ahora las elecciones presidenciales de 2024; por ello las actividades políticas siguen al aire libre sin preocupar a los políticos.

Las agendas son diversas. Y en ciertos círculos morenistas están tratando de decodificar un mensaje que ha estado enviando el presidente López Obrador en sus giras recurrentes al estado de Oaxaca: el gobernador priísta Alejandro Murat Hinojosa comienza a ser considerado como precandidato presidencial de Morena lopezobradorista para el 2024, ante el desgaste de los otros aspirantes por los efectos negativos del Covid-19. En esas giras el mandatario oaxaqueño aparece con imagen de triunfador y de lopezobradorista fiel, leal y sin objeciones.

El mensaje comienza a causar estragos en el PRI, partido que aparece dirigido en la realidad por José Murat Casab; el presidente formal Alejandro Moreno Cárdenas Alito a veces aparece compitiendo con los Murat para ver quién es el lopezobradorista priístas más aplicado y su gestión hasta ahora es gris, ineficiente y sin estrategia. Y las cosas se complican cuando se analiza el hecho de que en Oaxaca domina Morena no solo por los votos, sino por el apoyo evidente del gobernador Murat Hinojosa.

En broma y con preocupación, algunos priístas preguntan si Oaxaca será la estrella del PRIMOR, la alianza del PRI con Morena para la presidencial del 2024.



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Política para dummies: La política debiera ser el juego de ganar-ganar, no de perder-perder o de tapar un hoyo para destapar otros.



POR SEMANA SANTA, LA COLUMNA INDICADOR NO APARECERÁ LA PRÓXIMA SEMANA, PERO SEGUIRÁ EN EL DIARIO DE LA PESTE.





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Amlo, el timón y la tormenta; Camacho/1985, Monreal hoy


Carlos Ramírez



1.- Lo mejor que pudiera ocurrir en estos momentos es que los funcionarios responsables de las estrategias tuvieran a un abogado junto. El canciller Marcelo Ebrard amenazó a los empresarios si se atrevían a despedir o no pagar salario a sus trabajadores por la pandemia, pero el funcionario ignora lo que dice la Ley Federal del Trabajo:
“Artículo 427.- Son causas de suspensión temporal de las relaciones de trabajo en una empresa o establecimiento: VII.- La suspensión de labores o trabajos, que declare la autoridad sanitaria competente, en los casos de contingencia sanitaria.”

2.- Ante el colapso económico del segundo semestre de 1981 y todo 1982 por la caída de los precios petroleros, el presidente López Portillo se justificó: “soy responsable del timón, no de la tormenta”. En uno de sus mejores ensayos políticos el historiador Enrique Krauze diseccionó esa frase y concluyó que el timón depende de la tormenta.

3.- Toda tregua implica concesiones entre los enfrentados. El presidente López Obrador pidió una tregua a sus adversarios, pero les endilgó epítetos agresivos. A veces es mejor no pedir tregua y pagar los costos políticos.

4.- El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, quedó atrapado entre las necesidades populistas y los determinismos neoliberales. En la crisis de 2009, el FMI y el Banco Mundial aprobaron que los gobiernos llegaran hasta el 4% de déficit presupuestal para enfrentar la crisis de liquidez. Ese déficit sería producto de dos decisiones; endeudamiento externo o impresión de billetes. Herrera, de manera literal, no sabe qué hacer y su inmovilidad está paralizando no sólo la economía, sino las expectativas. Su tarea no es sólo administrar las finanzas públicas, sino mandar mensajes de estabilidad a los mercados. Su rostro de asustado no ayuda a la tranquilidad.

5.- Lo que está dejando el efecto económico, social y político --en ese orden de jerarquización-- del COVID-19 es la certeza del agotamiento del actual sistema económico, financiero y productivo internacional. Y que no habrá otro Bretton Woods (1944) ni otro Consenso de Washington (1989), sino que el sistema internacional saldrá de la nueva coordinación de economías locales. Después de la tormenta el mundo ya no se medirá entre populismos o neoliberalismos.

6.- Hasta los populistas debieran entender que las políticas sociales son producto de buenas economías productivas; por lo tanto, la prioridad debe ser el sistema productivo, el mercado y la política empresa. Sin riqueza generada no habrá presupuestos asistencialistas.

7.- México nunca había sufrido una pandemia similar a la del coronavirus, ni siquiera la de la influenza H1N1 causó tantos estragos.

8.- El gobierno necesita de una estrategia política. Luego de la parálisis del presidente De la Madrid ante los terremotos del 19 de septiembre de 1985, la prioridad no fue la reconstrucción en sí, sino el armado de una estructura de poder social. De la Madrid cedió el manejo del presupuesto a Carlos Salinas de Gortari como secretario de Programación y le dio la función estratégica al politólogo Manuel Camacho Solís. La tarea de Camacho no fue rescatar cadáveres de los escombros, sino construir otra estructura de poder del Estado.

9.- Si el canciller Ebrard revisa el modelo camachista de 1985-1986 podría encontrar una salida a la crisis de ejercicio del poder del presidente López Obrador. Pero la clave estará en que el presidente de la república se ajuste a las urgencias estratégicas del gobierno, olvidándose de sus convicciones personales. El desplome de su aprobación por el manejo de la pandemia está revelando que la crisis no es de salud, ni siquiera económica, sino de funcionalidad del Estado.

10.- Estamos frente a una crisis de seguridad nacional del Estado. Y los caminos no son muy diversos: o el desplome de los gobiernos en turno --como el camino inevitable de España-- o la profundización del autoritarismo o la reconstrucción de las bases democráticas. De manera paradójica, los únicos que están leyendo bien la crisis son los dictadores ideológicos: Putin, Jinping, Castro, Jong-un, Merker y Trump; son gobernantes con un enfoque estratégico de seguridad geopolítica.

11.- El sector clave en la reconstrucción después de la pandemia es el empresarial; pero un Estado timorato lo ve como adversario, cuando debiera verlo como aliado y liderarlo; ésa fue una de las claves del modelo de Camacho Solís en la reconstrucción después de los terremotos de 1985.

12.- El sistema político/régimen de gobierno/Estado constitucional fue infectado por el COVID-19 porque perdió sus anticuerpos y defensas en 1988. El único que está entendiendo el desafío estratégico es el senador Ricardo Monreal. El populismo asistencialista no sirve; se requiere de un nuevo populismo de Estado.

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Política para dummies: La política es, desde Maquiavelo, el reino de la improvisación y del sentido de la oportunidad.



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miércoles, 1 de abril de 2020

¿Cuánto cuesta mentarle la madre al Presidente?


La pregunta es lanzada por Paco Ignacio Taibo II ante un concurrido auditorio en la Feria del Libro en el Zócalo, mientras presenta su libro “Yaquis, Historia de una guerra popular y de un genocidio en México”. El escritor insiste: “Oigan, ¿y la multa es cara?”. La turba le responde: “Te ayudamos a pagarla Paco”.
“Ah bueno, entonces: ¡Que vaya y chingue a su madre Enrique Peña Nieto!” grita el escritor y arranca sentidos y sonoros aplausos por parte de la concurrencia.
“Este cabrón si tiene huevos”, comentan unos y otros lanzan vivas y bravos en el improvisado auditorio de la Feria del Libro en el Zócalo capitalino, mientras Obrador anda en permanente campaña.
A la falta de argumentos los tontons macoutes al servicio de Obrador transpiran un odio que manifiestan contra todo aquél que critique a su Mesías. El canalla Vicente Serrano, uno de los gendarmes de Obrador no solo es despreciable por su comportamiento vil sino porque suele jugar al periodista. Ignora que el periodismo es una de las profesiones más exigentes de la sociedad moderna. Escudado en un micrófono recurre a los insultos y los improperios. Es otro que le mentó la madre a Peña Nieto (https://www.dailymotion.com/video/x7claa5).


Estos son los intelectuales y “periodistas” que halagan a Obrador y otros peores que denigran de igual manera el oficio periodístico y que usurpan los lugares de los auténticos periodistas en las conferencias cotidianas de Obrador. Se han denunciado los sobornos o chayotes que perciben los gendarmes de las redes sociales al servicio de Obrador en las mañaneras y que ocupan las primeras filas. Insultan y provocan a los verdaderos periodistas, hasta se han lanzado a golpes contra éstos.
Obrador ataca, descalifica, ofende y hasta amenaza a los medios. A los que no se alinean los desprecia con calificativos para denostarlos. Les dice “fifís”, “conservadores”, “chayoteros”. Se da el lujo de calificar a la “buena” y a la “mala” prensa. Descalifica a Twitter y aprueba el Facebook. “No hay control”. Deben “controlarlos”. Es un censor, le irrita la crítica, es intolerante.
Obrador viene de la escuela del PRI, jamás fue un hombre de izquierda. Es un político conservador con un humor involuntario al estilo de Juan Orol y Groucho Marx.
Tiene bajo su control a un ejército de youtubers quienes reclaman un espacio bajo el argumento de que sin ellos no habría ganado las elecciones. Los yotubers son las estrellas de las mañaneras. Son los gendarmes de las redes sociales, el prototipo de los “comunicadores” que le agradan a su alteza serenísima.
Son los carroñeros que provienen de los drenajes de las ¡Benditas redes sociales!


La prensa, los periodistas auténticos, muchos de ellos se juegan la vida todos los días ante políticos intolerantes a la crítica. No es fortuito el asesinato de 14 periodistas en lo que va del gobierno de Obrador.
La lista de periodistas asesinados es la siguiente: Alejandro Márquez (Fecha: 2 de diciembre de 2018, Nayarit), Diego García Corona (4 de diciembre de 2018, Estado de México), Rafael Murúa (Fecha: 20 de enero de 2019, Baja California Sur), Samir Flores (20 de febrero de 2019, Morelos), Santiago Barroso (15 de marzo de 2019, Sonora), Telésforo Santiago Enríquez (2 de mayo de 2019, Oaxaca), Francisco Romero (16 de mayo de 2019, Quintana Roo), Norma Sarabia, 11 de junio de 2019, Tabasco), Rogelio Barragán, (30 de julio de 2019, Morelos), Jorge Celestino Ruiz, (2 de agosto de 2019, Veracruz), Nevith Condés Jaramillo, (24 de agosto de 2019, Estado de México), Erick Castillo Sánchez (12 de septiembre de 2019, Guerrero), María Elena Ferral Martínez (30 de marzo de 2020, Veracruz).

Estos compañeros, como un centenar más que han sido masacrados, ya no podrán leer estas líneas. Hoy forman parte de las estadísticas y debemos exigir que no queden en impunidad sus crímenes.
Por fortuna, las leyes han cambiado.
Los insultos a los políticos, a la autoridad no son un delito. Así lo determinó la Suprema Corte al desechar el Artículo 287 del Capítulo V del Código Penal del Distrito federal que sancionaba el delito de “ultraje a la autoridad”.
Por eso yo pregunto ahora como Taibo y el carroñero Serrano: ¿Cuánto cuesta mentarle la madre al Presidente?

COVID-19: gobierno desaíra a sociedad civil; prevalece aislacionismo público



Carlos Ramírez


 http://indicadorpolitico.mx
@carlosramirezh

A lo largo de estos tres meses de crisis sanitaria por el coronavirus, el gobierno federal se ha encerrado en sí mismo y ha desdeñado aportaciones muy importantes de organizaciones de la sociedad civil que agrupan a personalidades de reconocido nombre y sobre todo con profesiones de alta calificación.

Las negociaciones dentro del Consejo de Salubridad General y del gabinete presidencial han distorsionado las medidas a adoptar sobre todo en materia de confinamiento humano. Y destaca el aislamiento gubernamental y del Consejo a propuestas muy concretas y sensatas de organizaciones de la sociedad civil.

Hasta ahora habría cuando menos cuatro propuestas (incluidos en el Cuaderno para el Debate “Coronavirus: aportaciones de la sociedad civil” en: http://www.indicadorpolitico.mx/?p=104990

1.- El 27 de marzo, un grupo plural de ciudadanos de áreas de salud, derecho, sociales, económicas, administrativas, de investigación y de altas funciones en el sector público circuló un desplegado titulado “Por la salud de todos”, con nueve puntos de reflexión sobre la pandemia y con llamados de atención a la lentitud de los organismos oficiales para esos menesteres. El punto central fue el señalamiento de “la ausencia de liderazgo de las autoridades sanitaras de carácter federal” y el desorden regional, además de señalar la “pobre capacidad de planeación y anticipación” del secretario de Salud y sus colaboradores.

Las seis recomendaciones fueron concretas: decisiones a partir de conocimiento y explicación de las mismas, cuidar la salud del personal de emergencia con equipo y protocolos, establecer “un plan estratégico para el exceso de la demandad de los servicios de salud, informar a la población sobre la enfermedad y sus efectos”, que en el Consejo de Salubridad “se escuchen y atiendan planteamientos de especialistas fuera de ese grupo” y colaborar con autoridades. Entre los firmantes están ex secretarios de Salud, un exministro de la Corte y exrectores de la UNAM, además de especialistas calificados.

2.- El 28 de marzo el Grupo Nuevo Curso del Desarrollo, de la UNAM, enlistó análisis y propuestas desde el punto de vista de la crisis económica por la pandemia y detalló cuatro prioridades: proteger el empleo y el ingreso, sobre todo de los grupos más vulnerables; salvaguardar la planta productiva, con énfasis en las pequeñas y medianas empresas; mantener la continuidad de los servicios estratégicos, sean públicos, concesionados o privados y apoyar más proyectos de inversión pública privada y mixta para la recuperación y el apuntalamiento del crecimiento potencial.

En suma, esta propuesta se basa en “una intervención estatal de gran magnitud” para enfrentar la pandemia y mitigar la crisis económica, a partir del abandono de “la idea de que el Estado no debe contratar más deuda”. Entre los firmantes están Cuauhtémoc Cárdenas, Rolando Cordera, Julio Carabias, Mauricio de Maria y Campos, Jorge Eduardo Navarrete, José Andrés de Oteyza, Enrique Provencio, Norma Samaniego, Carlos Tello y Enrique del Val.

3.- A finales de marzo un grupo de científicos de alta calificación publicaron un documento pidiendo “acciones de contención urgentes para proteger a la población de México” sobre la pandemia y ofrecieron su colaboración. El sentido del documento fue ofrecer la colaboración de especialistas --entre ellos premios nacionales, maestros eméritos y directores de organismos de salud-- para la conformación de “equipos gubernamentales con la participación de científicos de diversas disciplinas, junto con representantes del sector privado y de la sociedad”, para multiplicar la capacidad de respuesta.

4.- Y el 30 de marzo el grupo Nosotrxs (con equis) por la Democracia envió una carta al presidente López Obrador con ocho señalamientos: sesión permanente del CSG, emitir lineamientos, programas de acción y patas de conducta para enfrentar al COVID-19, restricción de actividades para disminuir contagios, estándares mínimos de protección civil, responder al derecho a la información de la sociedad, un programa amplio de detección de personas infectadas, reconocer que se trata de una emergencia sanitaria y también económica por sus efectos en el bienestar y planes de acción económica. Entre los firmantes están Cuauhtémoc Cárdenas, Clara Judisman, José Ramón Cossío, Luis Raúl González Pérez y Silvia Molina, además de Mauricio Merino y otros miembros de Nosotrxs.

A lo largo de los tres meses de crisis sanitaria por el COVID-19, el sector gubernamental se ha cerrado, ha rechazado a la sociedad civil, se ha sometido a los lineamientos presidenciales y no ha aceptado la ayuda y colaboración de especialistas no gubernamentales.



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Política para dummies: La política es un ejercicio plural, no burocrático.







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lunes, 30 de marzo de 2020

Urge gabinete de salvación, alianza emergencia, concertación o guerra



Carlos Ramírez

@carlosramirezh


Luego de que las autoridades de salud se equivocaron y dejaron a la población suelta en el periodo de primeros contagios externos, ahora que comienza la fase de dispersión local del virus la estrategia gubernamental debiera de salirse del cerco de las mañanas en Palacio Nacional y construir un equipo plural de especialistas que tomen el control de las acciones bajo la coordinación ejecutiva del presidente de la república.

 La sociedad vive el desconcierto de un presidente que anda suelto por todo el país y órdenes de salud de confinamiento casi total en las casas. Y no puede dar imagen de liderazgo un funcionario de segundo nivel --el subsecretario Hugo López-Gatell-- que no es capaz de someter al presidente de la república a los dictámenes que imponen a toda la población.

La explicación de la movilidad presidencial es clara: dar la imagen de menos estridencia y mostrar a un presidente trabajando. Pero la pandemia apenas ha comenzado a causar estragos en la población. España se tardó en imponer decisiones y el presidente Sánchez se la pasó justificando la tardanza y hoy ese país está en segundo lugar de infectados. México puede seguir ese camino: impuso el confinamiento después de un largo periodo de permisibilidad en circulación, lo que ha provocado contagios que hoy están estallando en enfermos y fallecidos.

El escenario previsible tiene dos pistas: las cosas siguen igual y se aguanta por fuerza personal presidencial de miles de infectados y varios cientos de fallecidos o el presidente retoma el control de la pandemia con un gobierno de guerra contra el virus. El actual gabinete es inexistente, el gabinete de salud lo controla un subsecretario que se la pasa explicando lo que el presidente está haciendo. El rostro de angustia de López-Gatell repitiendo tres veces, subiendo la voz en cada quédense en casa contrasta con el presidente de la república en giras con temas menores.

Viene una crisis de salud, una crisis infecciosa, una afectación de millones de personas enfermas y una recesión que podría llevar al PIB a un sótano de -7% a -10% y la necesidad de una reconstrucción económica total para los próximos diez años, a una situación que sencillamente destruyó el modelo previsto en la campaña y en la toma de posesión.

Lo ideal sería un gobierno de emergencia nacional; pero bastaría con un nuevo gabinete de salud con las figuras experimentadas que están emitiendo llamados de cordura y explicando los efectos de la pandemia, con el presidente de la república coordinando las acciones en Palacio Nacional, sin salir y mostrando que los expertos no sometidos al poder tienen la facultad de encarar la emergencia.

La crisis nacional por la pandemia apenas está llegando, pero nadie y nada garantiza que nos vayamos a salvar. Y vienen tres tiempos previsibles: el efecto destructivo de la crisis de salud, el desplome de la economía productiva y la incertidumbre si el gobierno no lee el colapso de la estructura nacional. El presidente batalla contra molinos de viento, que no son, por cierto, las hojas de los ventiladores creadores de energías, sino los analistas que disfrutan la crítica aprovechando las imágenes presidenciales.

Ahora más que nunca se requiere de un gobierno de unidad nacional al frente de la crisis, con cuando menos tres programas de emergencia: de salud, de recesión y de cohesión nacional. El presidente de la república cuenta con un sólido liderazgo por sus luchas en el pasado, pero no le alcanza para la dimensión de la crisis que está estallando en salud y espacios sociales y la económica inevitable.

El inicio de las cifras de infectados y fallecidos es el momento clave para una propuesta de liderazgo y una recomposición de las tareas ejecutivas del Estado --no sólo del gobierno--. La crisis no se puede encarar un invisible secretario de Salud al frente del Consejo de Salubridad General y subordinado al ejecutivo. Lo que está en riesgo con la actual crisis y que no estuvo con los terremotos y la del H1N1 no es Morena ni el grupo gobernante, sino, como en las crisis de 1981-1982 y de 1994-991, la existencia de México como nación viable.


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Temores infundados. El presidente López Obrador dice que no se va a aislar porque entonces los conservadores tomarían el control del país. El asunto es más simple: el presidente y su partido controlan la Suprema Corte, las dos Cámaras, tienen mayoría en diez de quince gubernaturas del año próximo, la tendencia de votos de Morena es mayoritaria, el gabinete es absolutamente lopezobradorista, las dos armas son leales a las instituciones y desde cualquier confinamiento puede tener el control del país. Así que los conservadores están en minoría y no podrían tomar el poder.

Política para dummies: La política es sinónimo de liderazgo; así de sencillo.



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Después de la pandemia no habrá normalidad alguna


Carlos Ramírez

http://indicadorpolitico.mx
@carlosramirezh


Si en Palacio Nacional existe una estrategia --criticada, pero existente-- para superar la pandemia del COVID-19, el gran desafío será el regreso a la normalidad. A la crisis del H1N1 le ayudó la crisis financiera provocada por la quiebra de la financiera Lehman Brothers de 2008 para distraer a la sociedad.


Las tres grandes catástrofes naturales anteriores --los terremotos de 1985, la pandemia del H1N1 en 2009 y los terremotos del 19 de septiembre de 2017-- tuvieron impactos en el PIB: -3.8% en 1986 y -5-3% en 2009, pues los terremotos de 2017 ocurrieron en una economía cuando menos sólida.


Los efectos económicos del COVID-19 están siendo calculados hasta ahora con tasas de -2% a -7%, con la circunstancia agravante del -0.1% de 2019. En el peor escenario de -7% para 2020, el PIB necesitaría crecer en los cuatro años restantes del sexenio en 8% para mantener la meta presidencial de 4% promedio anual sexenal; y si el PIB de 2020 llega a -4%, entonces los cuatro años restantes tendría que crecer al 6% promedio anual. En la realidad no existe ninguna razón racional para esperar PIB de 6% u 8%


Lo malo de la crisis actual radica en tres hechos que siguen impidiendo que la economía pueda crecer más de 2.5%:


1.- No existe un proyecto de crecimiento económico como objetivo, pues la política económica ha privilegiado la política social de asignación directa de subsidios con fondos quitados a la producción.


2.- No existe un pacto productivo con el sector privado para regresar a la economía mixta que en el pasado fue uno de los motores del crecimiento económico de 6% en el largo periodo 1934-1983.


3.- Y no existe la propuesta de un nuevo modelo de desarrollo con reformas estructurales productivas que permitan regresar a crecimientos de PIB arriba de 4% sin generar presiones inflacionarias y devaluatorias.


En este contexto y con estas limitaciones, el regreso de México a la normalidad anterior a la pandemia de este año estará acotado por las descalificaciones de los organismos financieros privados y públicos contra la política económica del gobierno lopezobradorista. Y si bien el gobierno mexicano tiene todo el derecho de cuestionar las descalificaciones, de todos modos, dependerá de los informes de las calificadoras en tanto México siga siendo parte del sistema financiero internacional, tenga deuda-lastre y mantenga la necesidad de inversiones extranjeras que determinan llegadas en función de los reportes de las calificadoras.


Dos crisis anteriores --terremoto de 2017 y pandemia H1N1-- no necesitaron de golpes de timón en la política económica ni el modelo de desarrollo porque estallaron en medio del control de la política económica. Los terremotos de 1985 atraparon al gobierno de De la Madrid en el centro de la reforma de mercado que le redujo fondos y movilidad al Estado.


En todas las crisis de la naturaleza anteriores e inclusive en las crisis financieras, la salida fue la configuración de acuerdos productivos, políticos y sociales para potenciar la política económica con el sector empresarial, lograr el apoyo político con concesiones a los partidos en el Congreso donde se discutían las estrategias de emergencia y el liderazgo presidencial para acotar los márgenes críticos del círculo rojo.


En todos los casos, los presidentes de la república operaron para cohesionar a la sociedad y liderar a los sectores bajo la hegemonía del Estado: De la Madrid llegó tarde, pero le ayudó el enfoque estratégico sociopolítico de Manuel Camacho como operador; Calderón se adelantó para distraer la atención de los efectos recesivos del crack de Lehman Brothers; y Peña Nieto cedió el manejo de la crisis a las autoridades capitalinas.


El colapso económico provocado por el COVID-19 atrapó a la economía en una fase recesiva determinada por el desinterés presidencial en el PIB y la prioridad en la política social asistencialista directa, propia una economía tipo Europa del norte. Por ello, el PIB previsto para 2020 antes de la pandemia estaba ya en 0.5% en enero y habría de seguir bajando hasta una tasa similar a la de 2019 de -0.1%, sin que hubiera en los planes de Palacio Nacional alguna estrategia para pactar un repunte del crecimiento vía --como ha sido siempre y tendría que seguir siendo en tanto prevalezca el mismo modelo de desarrollo estatista-- un acuerdo productivo con los empresarios.


En este sentido, el regreso de México a la normalidad económica, política y social carecerá de expectativas para salir del hoyo recesivo de -4% a -7% de PIB y no tendrá los fondos fiscales necesarios para una reactivación inmediata. Los primeros cálculos de los analistas refieren que el PIB estará debajo de 0% --es decir: negativo-- hasta finales de 2021 y podría comenzar un crecimiento lento no mayor a 2% para lo que resta del sexenio.

Es posible que la normalidad esperada sea peor a la existente antes de la pandemia.



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Política para dummies: La política es el todo, no las partes.





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